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“Los empresarios deben estar preocupados de tener contentos a sus trabajadores”

Entrevista con La Segunda, viernes 27 de marzo de 2015.

 

Navarro: “He tomado la decisión de presentarme como candidato a presidencia de la Sofofa”

Transcripción de Entrevista realizada por Constanza Santa María en T13 el 3 de marzo de 2015. Mi primera entrevista como candidato a la presidencia de la SOFOFA.

ANH T132

¿Es usted hoy candidato a la presidencia de la Sofofa?

A partir de hoy, he tomado la decisión de presentarme como candidato a la presidencia de la Sofofa.

¿Con qué apoyo cuenta para esto? Considerando que usted dijo en una entrevista que estaba viendo si tenía el apoyo. Necesita el 50+1 de los consejeros.

Ese es el objetivo. El apoyo con el que cuento en este momento, si bien es importante, no llega a una mayoría. Pero por eso vamos y voy a trabajar este mes y el próximo en esta candidatura que pienso le hace bien a la Sofofa. Yo creo que el hecho de que ya se haya corrido el rumor de que yo iba a ir de candidato ha generado elementos nuevos, una actitud nueva, y me parece que es muy positivo. La competencia es sana.

¿Qué perfil tienen los que lo apoyan, son los más jóvenes, son los más liberales de los empresarios?

No. Inicialmente los que vinieron a verme para plantearme esto fueron los más jóvenes, pero naturalmente yo no iba a proponer esta candidatura si no sintiera que tengo apoyo también de los directores senior. Y es lo que he estado haciendo este tiempo, conversando con muchos consejeros que son antiguos de la Sofofa. Voy a armar un equipo equilibrado, con mucha experiencia y también con algo de juventud.

¿Su candidatura es la más progresista?

Yo no me defino como un progresista, sino más bien pretendo innovar, pero el progresismo tiene una connotación diferente que va más allá de la innovación. Yo quiero hacer un esfuerzo de innovación en la Sofofa. Quiero que la Sofofa no solamente abra las puertas a empresarios que están viendo una realidad nueva, empresas que no son parecidas a las tradicionales que han innovado también en su gobernabilidad, que han gobernado su relación con el medio. Quiero introducir, no por una cuestión de edad, sino que por una cuestión de actitud a un grupo innovador.

Además de abrir las puertas, queremos abrir las ventanas, que entre luz y aire. Las puertas principalmente para que entren muchos empresarios que no han participado últimamente.

¿Por qué es necesario qué entre aire fresco y luz? ¿Qué le pasó a la Sofofa?

Lo que pasó es que Chile cambió. Este país ha cambiado y la percepción de la gente ha cambiado. Creo que la Sofofa tiene que ponerse al día y tomar en cuenta que estamos en una realidad nueva y diferente que no le había tocado enfrentar antes.

¿Cuál es su gran diferencia con el actual presidente? Se deduce en sus palabras que él no se ha modernizado, que quedó en el pasado.

Yo no estoy haciendo ninguna acusación. Simplemente, pienso que a la Sofofa le viene bien que haya una competencia y un debate de ideas, de posturas y de estilos. Segundo, yo creo que el país y la sociedad están cambiando, le hace bien a la Sofofa que se incorpore gente que está abierta a los nuevos vientos.

¿Hermann von Mühlenbrock no sirve para esos cambios necesarios para la Sofofa?

Eso lo tendrá que determinar el consejo. Yo quiero plantear una alternativa para que decidan quien lo puede hacer mejor.

La tradición de la Sofofa es que el presidente actual sea reelecto o de lo contrario que haya una lista única. De hecho, a usted le ofrecieron ser parte de esa lista única como vicepresidente, ¿por qué no lo aceptó?

Porque justamente la idea es plantear esta innovación. Que no nos quedemos en esa tradición, sino que haya una innovación. Además que yo estoy siempre apurado, entonces no quiero esperar dos años más.

“No pediré perdón por nadie”

ANH T13

Usted llegaría a presidir la Sofofa en un momento muy complicado para el empresariado, ¿Deben los empresarios pedir perdón por casos como Penta, Cascadas, Pollos, Farmacias?

No. Para mí el perdón es una cuestión individual y personal. Uno no pide perdón por los demás. Si cometió una falta tiene que arrepentirse y pedir perdón si es que está arrepentido. Yo no estoy arrepentido de ser empresario. Conozco muchos empresarios que han actuado bien, y no me siento calificado para pedir perdón por nadie.

¿Debería haber una autocrítica más severa por parte de los empresarios, o una voz más crítica por parte de los líderes de los empresarios, a casos como estos que ya no parecen ser excepcionales?

No. Yo creo que los que han cometido faltas deben ser sancionados y eso en las instancias que correspondan y, por supuesto, que aquellas sanciones todos las vamos a recibir como corresponde. No me interesa empezar a criticar a nadie, sino que mostrar al país y a los ciudadanos que los empresarios son necesarios. Hay muchos empresarios que trabajan bien, honestamente, y que el hecho de que el empresariado esté pasando por un mal momento no es bueno para este país, ni para este año, ni para el próximo.

¿No sería sano partir por hacer una fuerte crítica a quiénes se han comportado mal dentro del empresariado?

Bueno, si salgo elegido será el 27 de abril y será un poco tarde para eso. No estoy en la parada de entrar como criticón, estoy en la actitud de mostrarle a mucha gente que los empresarios son gente, en general, normal, honesta, que pueden cometer algunos errores. Pero son muy necesarios para el desarrollo y la prosperidad de este país.

Una de las críticas que, en general, se hace a los empresarios es que como todos se conocen y todos son amigos, nunca hay una voz muy crítica al que comete una falta o incluso un delito.

No son todos tan conocidos y tan amigos. Solamente los socios de la Sofofa son 2.500. Yo no siento que yo sea parte, ni muchos de mis amigos empresarios, sean parte de una defensa colectiva de las faltas que han cometido algunos. De lo que sí soy partidario es que los empresarios mostremos al país que también hacemos muchas cosas buenas.

¿Cuál es su evaluación sobre cómo ha reaccionado la Sofofa ante estos casos?¿Ha sido una postura suave, tibia?

Yo creo que ha sido neutra. No ha sido ni castigadora, ni tampoco excusadora.

¿Si usted fuera electo, sería más duro?

Yo digo que cuando se comete una falta debe ser castigada.

¿Eso lo ha hecho la Sofofa?

Yo creo que últimamente ha sido mucho más clara en ese discurso.

¿Llegó tarde a tener ese discurso más claro?

Bueno, todos han llegado tarde. En otros casos que afectan al gobierno también las respuestas han llegado tarde.

Para que quede claro, si usted es electo el próximo 27 de abril como presidente de la Sofofa. ¿Haría una crítica o un desmarque de los empresarios que hoy están sometidos a juicio?

Las faltas que han cometido las considero graves. Yo no soy el juez, son ellos quienes deben aplicar las sanciones que correspondan. Yo no me voy a dedicar a eso.

A Carlos Alberto Délano: Sólo le he manifestado mis condolencias
Sobre el caso Penta, usted es amigo personal de Carlos Alberto Délano. Él, en su defensa en este caso, ha dicho que lo que se cometieron aquí son errores involuntarios, pero no delitos. ¿Usted comparte eso?

No, no lo comparto. Son delitos tributarios.

¿Qué tan grave le parece?

Muy graves, gravísimos. Porque son delitos tributarios que han sido cometidos intencionalmente.

¿Usted ha hablado con su amigo Délano?¿Se lo ha dicho así?

Sí, pero solamente le he manifestado mis condolencias.

Muchos dicen que esta práctica de las boletas ideológicamente falsas es algo que todos hacen. El uso de boletas entregadas a la cuñada, al hermano, al hijo, por trabajos que no se han hecho para poder sacar platas y bajar la cantidad de impuestos que se paga. ¿Es efectivamente una práctica generalizada?

Yo lo miro desde el otro lado, desde el año 1990 que se reinstauró la democracia, yo no conozco a ningún candidato a diputado o senador o alcalde que no haya recurrido a algún amigo empresario para pedirle su apoyo económico. No conozco a nadie. Entonces ha sido generalizado en la clase política el buscar financiamiento para sus campañas en las empresas y también en las personas.

Una de las cosas que se ha dicho a partir del caso Penta, es que el uso de boletas que se pagan a parientes para poder sacar platas de sociedades y no pagar menos impuestos por ello ¿es una práctica generalizada en los empresarios?

Yo siempre he sostenido, que ninguna sociedad anónima, nadie, ni siquiera el directorio, tiene facultades para regalar todo o parte del patrimonio. Nadie tiene facultades para hacer eso, ya sea por boletas, sea por lo que sea. Los casos que yo conocí nunca fueron por boletas, normalmente hubo algunas empresas que le financiaron la imprenta o alguna cosa.

Yo personalmente nunca he sido partidario que las sociedades anónimas financien a la política.

¿Deben las empresas financiar las campañas políticas de candidatos?

No, a mi no me gusta eso, creo que el financiamiento de la política debe tener una parte estatal, así está estipulado por la ley, y el resto deben ser las personas.

¿Usted cómo lo ha hecho cuándo ha financiado campañas?

Yo siempre las financié con dinero mío.

¿Nunca de sus empresas?

O sea, perdón, nunca una sociedad anónima donde tengo socios. Cuando lo hice en el pasado, por empresa, la empresa siempre era 100% mía.

Yo no soy partidario de que las empresas participen en la política.

¿Cuándo usted ha financiado candidatos, de qué partido han sido, demócrata cristianos?, ¿podemos saber?

Hay uno muy público y usted lo conoce mejor que nadie, es un presidente antiguo, Ricardo Lagos. Así que no ha sido tan oculto.

En el caso del financiamiento, ¿Sebastián Piñera no recibió plata suya?

Sólo apoyo y amistad.

El financiamiento de las campañas se hace de forma reservada pero todos saben quién financia, ¿finalmente el aporte reservado es mentira?

No es que sea mentira, pero sería muy raro que alguien haga un aporte reservado sin que alguien le haya ido a pedir.

En el caso suyo por ejemplo, ¿Ricardo Lagos o alguien en su representación le fue a pedir?

No existía la ley en esa época. Por supuesto me fueron a pedir y me dijeron cuanto era.

Entonces ¿Ricardo Lagos sabía por quién estaba siendo financiado?

No, eso yo no lo sé. Yo si sabía que alguien que lo representaba en su comando, lo sabía.

¿Se debe modificar la ley de financiamiento de la política?

Sí, por supuesto.

¿Hay que eliminar los aportes de las empresas?

Yo soy partidario de que las empresas no participen directamente en los financiamientos de campaña. Creo que a través de los accionistas, cada uno individualmente.

Caso Caval
Lo llevo al caso Caval, donde queda como evidencia que en este país si uno tiene contactos, tiene la mitad del camino avanzado, lo que algunos llaman la desigualdad propia de Chile. ¿qué es lo que le parece más grave de ese caso?

Obviamente que hay una falta aquí y creo que ha sido una cuestión muy incómoda para la Presidenta y para el gobierno, pero tampoco hay que ser tan hipócrita. Yo fui presidente muchos años de una empresa, me piden entrevistas muchas personas y uno tiene que elegir a quienes le puede dar y a quienes no. Es parte del proceso de decisión tiene que ver con la deferencia a ciertas personas que tienen cierta relevancia. Yo creo que al hijo de la Presidenta le hubiese dado la entrevista.

Hoy día, por supuesto mirando para atrás, no lo haría. Pero yo si hubiese estado en el caso posiblemente me hubiese pasado a mí.

¿En el fondo lo que usted dice es que nos estamos escandalizando por algo que es mucho más normal?

Justamente, en el caso de un gobierno y una Presidenta que está predicando todo lo contrario, entonces es el contraste lo que llama la atención.

Por ejemplo en su caso que es amigo personal de Sebastián Piñera, ¿cómo manejó su relación con él siendo empresario?

Yo no participé en el gobierno de Piñera, ni en el primer piso ni en el segundo piso ni en el tercer piso. Yo no participé ni influí en el gobierno de Piñera.

Relación con el Gobierno
¿Si fuera presidente de la Sofofa cómo sería la relación con el gobierno?

Trataría de establecer una, ya que la actividad gremial al final tiene una frontera con lo político, sobre todo por las políticas públicas que son importantes. En consecuencia hay que mantener una relación ojalá cercana y cordial con el gobierno, donde cada uno pueda manifestar sus puntos de vista con franqueza, con respeto pero con fuerza.

¿Cómo cree que ha sido la relación o la forma en que lo ha enfrentado la Sofofa? Porque lo que se ve en rigor es que el punto de vista de la Sofofa si bien ha sido planteado, no ha sido tomado en cuenta en las reformas que se han llevado a cabo.

Yo creo que ha sido poco exitoso el desempeño de la Sofofa sobre todo en el tema de la reforma tributaria.

Si usted es presidente de la Sofofa le va a tocar enfrentar la reforma laboral que tiene como foco potenciar a los sindicatos ¿usted está de acuerdo en ese foco, le parece importante que los sindicatos tengan más poder del que actualmente tienen en las empresas?

Bueno, siempre me gusta pensar que en una negociación la cancha está nivelada y las fuerzas son más o menos equivalentes. En ese sentido los sindicatos que representan a la empresa en esas negociaciones, yo creo que hoy día hay un rayado de cancha bastante razonable, no sé exactamente cómo va a quedar eso o cómo viene, pero si me preocupa que el tema central en este rayado de cancha tiene que apuntar a que ambas partes estén preocupadas y les interese aumentar la productividad. No veo ningún énfasis en lo que he leído hasta ahora en la reforma laboral.

¿Qué es lo que debería incluir esa reforma laboral sí o sí? Desde una mirada empresarial.

Hay muchos mecanismos para que a las dos partes les interese mejorar la productividad.

¿Cuál sería su propuesta como presidente de la Sofofa?

No tengo una propuesta preparada. Le digo en una semana o diez días más, estamos trabajando en ello. No quiero ser parcial, pero vamos a tener algo mucho más afinado.

¿Pero su foco va a ser la productividad por sobre el refuerzo de los sindicatos o se pueden combinar las dos cosas?

No, la productividad. El refuerzo de los sindicatos no es un objetivo mío.

¿Usted cree que está bien el nivel de poder que tienen actualmente los empresarios frente a ustedes?

Yo creo que está bien y me parece razonable que los representantes de los sindicatos piense que no y que traten que sea más. Yo, naturalmente, pienso que está bien.

2014 terminó como un año con un crecimiento económico de menos de un 2% y el 2015 las apuestas van entre el 2,5 y 2,8. ¿Cuál va a ser su propuesta para convertir ese número en un 3%?

Mi propuesta siempre tiene que ver con mejorar los niveles de inversión. La inversión está muy relacionada a la confianza. Mi misión, si salgo elegido como presidente de la sofofa, será generar confianza en los empresarios y relaciones de confianza entre los empresarios y los demás estamentos políticos y sindicales.

Confianza que hoy está deteriorada de ambos lados. ¿Qué va a hacer para recuperar esa confianza?

La base de la construcción de confianza esta en el dialogo, en la compresión del argumento de la contra parte. Pero es muy importante recuperar las confianzas de los inversionistas chilenos.

En las reglas del juego mucho se ha dicho que el cambio en las reglas del juego, cuando se habla de grandes reformas estructurales hace que caiga la confianza del empresariado. ¿A usted le asusta esto de tanta reforma estructural?

No me gusta hacer todos los cambios simultáneamente. Yo soy mucho más reformador que revolucionario. Esto de hacer todo un big bang, no me gusta. Me gusta ir paso a paso.

Se podría decir que es un conservador.

Tengo algo de conservador, lamentablemente. No soy tan revolucionario, no me gusta hacer todos los cambios simultáneamente, porque he trabajado muchos años en construir sistemas complejos y sé lo difícil que es.

Pero los empresarios en general, nunca le gustan los cambios.

No, no crea. Yo me desarrollé como empresario gracias a las oportunidades que me dieron los cambios y las cosas nuevas. Las reglas del juego en los 70 cambiaban todos los días. Era salvaje. Aparecía un ministro que hablaba por la televisión con las nuevas medidas que eran unos cambios increíbles. La característica del buen empresario es saber que tu vives en un mundo cambiante y saberte adaptar al cambio y saber tomar ventajas de ese cambio.

¿Qué reforma le asusta?

Ninguna, no soy un hombre de susto ni de miedo. Pero sí soy combativo, cuando una reforma no me gusta también estoy dispuesto a dar mi punto de vista con fuerza.

¿Y cuál reforma no le gusta?

La que me tocará discutir, si salgo elegido, será la reforma laboral. Espero que todavía haya tiempo de hacerlo y voy a dar la pelea.

¿Tiene algún eslogan?¿Cuál va a ser la idea fuerza de su candidatura?

Me interesa, en términos metafóricos, abrir las puertas y las ventanas de la Sofofa. Que entre gente nueva, que entre aire nuevo y que entre mucha luz para que haya transparencia.

¿Tiene votos?

Yo creo que los voy a conseguir.

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Navarro recargado (Revista Capital, 20 febrero 2015)

Con las pilas puestas. Así se ve a Andrés Navarro, quien si bien está a la espera de ver con qué apoyos cuenta para lanzarse a competir por la Sofofa, ya está trabajando en una batería de ideas para encauzar una eventual candidatura y gestión gremial. Sobre el país dice no sentir alarma, aunque sí preocupación por el crecimiento y por la forma en que se han estado haciendo las reformas.

Por Carla Sánchez y Roberto Sapag

Fotos: Julio Donoso

andres-navarro Capital

Técnicamente, los 65 años es la edad en que los chilenos y gran parte de los humanos derivan a lo que se conoce como sector pasivo. Andrés Navarro, sin embargo, ha decidido torpedear esa creencia porque a juzgar por las noticias que ha producido en las últimas semanas, el empresario lo único que tiene en su horizonte es escalar en actividad.

Rival casi a firme por la presidencia del más que centenario e influyente gremio de los industriales del país (la Sofofa), Navarro ha decidido enarbolar banderas en pro de un nuevo estilo de conducción empresarial, una que sin suponer una crítica al actual presidente, Hermann von Mühlenbrock, busca construir sobre bases sólidas una imagen más conectada de las empresas con la sociedad y dejar definitivamente en el pasado cualquier asociación que algunos puedan hacer del gremio con “poderes fácticos”.

En esta entrevista Navarro habla poco y nada de sus negocios, aunque respecto de quienes han especulado de que Sonda podría estar abierta a cambios en su propiedad responde: “Yo represento al controlador, a la familia controladora, y nosotros nunca hemos estado en búsqueda de compradores. Ahora, la familia que yo represento, a mis hermanas sobre todo, puede ser que a alguno le interesaría recibir dinero para hacer alguna cosa con sus hijos. Mis hermanas son todas abuelas ya, pero no, no ha habido ninguna acción concreta en esa línea”.

-Todo indicaba que iba a bajar las revoluciones. Sin embargo, en cosa de días toma la presidencia de Salfacorp y aparece compitiendo por la Sofofa. ¿En qué etapa de su vida está?

-Estoy vitalmente bien, pasando un período muy bueno en mi vida, con mucha energía y ánimo. No soy tan mayor todavía y las empresas en las que estoy involucrado han funcionado súper bien. Se hizo una transición bien hecha y surgió esta oportunidad de dedicar un tiempo a la actividad gremial y me pareció que era el momento de hacerlo. Después de tantos años en el mundo de la empresa, es bueno dedicarse un poco a nuestros gremios.

-¿Es una decisión 100% a firme?

-Estoy entusiasmado con ir y a la vuelta, en marzo, voy a ver si efectivamente están los apoyos y si están, voy a ir. Lo que no quiero es hacer algo que no tenga ningún destino.

-¿Con qué apoyos cuenta?

-Públicamente ninguno… por ahora, salvo el de estos jóvenes (Alfonso Swett y Bernardo Larraín) que me aseguran que hay muchos que me van a apoyar y que los van a presentar en marzo.

 -¿Usted es cercano a Rafal Guilisasti? ¿Él lo apoya?

-Me voy a reunir con Rafael en unos días y tengo la expectativa de que sí. Lo vi en una entrevista y dijo que era sano que en la Sofofa hubiera competencia y aire fresco, y creo que con aire fresco se refería a mí (risas).

-¿No han hecho campaña?

-No todavía. Lo único es que estos jóvenes en el proceso de convencerme hicieron una reunión donde participaron 12 o 14 personas del consejo que me manifestaron que les gustaría que esto pudiera prosperar.

-¿Hay algún trabajo programático que se esté haciendo?

-Sí, hay un documento en el que se está trabajando, me han llegado 10 o 12 escritos que estoy procesando y quiero juntarme con todos los que me han mandado información para hacer un resumen de plan de acción.

-¿Hermann von Mühlenbrock lo ha llamado?

-Sí. Me llamó, pero justo me iba yendo, le agradecí el llamado y le dije que a la vuelta le iba a hacer una visita. Tengo la intención de ir a ver a Hermann a la vuelta de febrero.

La empresa en el siglo XXI

 -¿Es necesaria mayor transparencia en los negocios?

-En el mundo, no solamente en Chile, hay un cambio salvaje: con la tecnología y las redes sociales ya no es posible hacer operaciones en secreto. Si alguien piensa que puede mantener un secreto y que no se va a saber, está equivocado. Hoy todo se sabe, hay tanta información, tantas bases de datos, que quien no ponga por delante la apertura y la transparencia en temas de trascendencia social lo puede pasar muy mal. Miren, por ejemplo, esta posibilidad de, a través de las bases de datos, de rastrear transacciones. Eso ha hecho que el periodismo –que ha cumplido un gran papel– descubra cosas que han dejado en evidencia faltas graves.

-En eso estamos bastante al debe en Chile. ¿Es una de las cosas que le gustaría empujar desde su candidatura?

-Sí, que la actividad gremial sea algo mucho más participativo, que haya menos secretismo, que las decisiones y las opiniones sean más abiertas y consensuadas, en un grupo grande, como es el caso de la Sofofa, que tiene un consejo de casi 120 personas, que son toda gente interesante, con buenas ideas, y de quienes puedes extraer mucha información y mucha opinión.

-¿Cuál es su evaluación de la Sofofa?

-Yo no tenía ninguna preocupación especial, salvo que en un momento de reformas importantes como las que está habiendo, la participación activa y propositiva del empresariado es necesaria y a mí me gustaría participar y fortalecer eso.

-¿Planteará dar más espacio a la gente joven?

-Creo que Chile necesita nuevos empresarios jóvenes –en la Sofofa hay varios– y la participación de ellos es fundamental.

-Pero entre usted y Hermann von Mühlenbrock no hay tanta brecha generacional.

-Tengo un gran respeto por Hermann y esto no es una cuestión personal. No estoy planteando una candidatura contra él, sino que una mirada nueva y distinta a la actividad gremial y la forma de ejercerla.

-¿Siente que la Sofofa es vista como un club de amigos?

-Pienso que los jóvenes sienten una presencia muy fuerte de poderes fácticos en la Sofofa…

-¿Sigue todavía rondando la imagen de los llamados tres mosqueteros (Ernesto Ayala, Eugenio Heiremans y Hernán Briones)?

-Los tres fueron grandes personas, pero algo de eso queda.

-¿Es sólo transparencia lo que se requiere o hay más áreas en donde la empresa está en deuda en su relación con la sociedad?

-Los acontecimientos recientes que han aparecido en la prensa han generado una idea muy amplia de desprestigio de los empresarios, los que en este momento tienen una reputación bastante baja. Creo que la actividad gremial debe usar su capacidad de transmisión de ideas. Estos cargos, finalmente, son un púlpito donde puedes entusiasmar a muchos a mostrar las cosas buenas que hacen los empresarios, a tener una vitrina donde se vea todo lo bueno y no solamente salir a enfrentar estos puntos negros que han aparecido últimamente.

 -¿Cree que los empresarios han defendido más su negocio en lugar de defender principios como el de la libre competencia?

-Les ha faltado ser más propositivos. Me interesa transmitirles a muchos que la actividad empresarial es necesaria para el desarrollo del país y que hecha de buena forma, es absolutamente positiva y que si bien siempre habrá puntos negros, eso no invalida la acción general del empresariado.

Los últimos escándalos 

-¿Cómo evalúa el caso Penta?

-Es un caso gravísimo donde hay irregularidades importantes. Es lamentable lo que pasó con Penta, porque dejó al descubierto acciones bastante graves. Y para mí es particularmente doloroso, porque tengo cierta amistad con los dueños. Me preocupa de sobre manera la cantidad de infracciones tributarias: esas operaciones para generar pérdidas, los forwards y esas cosas. Es muy sorprendente y lamentable.

-¿Supo de estas irregularidades antes?

-Fue una sorpresa. Afortunadamente, mi rol en este caso no es de juez y así como uno espera que si uno cae en desgracia los amigos acompañen, los amigos acompañamos. Que los jueces hagan su trabajo.

-Debe ser complicado ostentar un cargo gremial y tener que condenar a gente con la que se tiene algún grado de amistad.

-No, una cosa es condenar los hechos y otra a las personas. Los hechos de esta naturaleza los condenamos todos y no tengo dificultad en hacerlo. El problema es que detrás de esos hechos hay personas y ellos tendrán que enfrentar la situación, y los jueces deberán dictaminar las penas correspondientes.

-Este caso ha salpicado también a Andrés Velasco, que usted hace poco consideraba una muy buena opción. ¿Ha cambiado su percepción?

-No ha cambiado la percepción que tengo de él. Por supuesto que lo que ha aparecido en la prensa genera un cierto deterioro reputacional, pero también hay que actuar sin hipocresía, porque esta forma de financiamiento de actividades políticas es bastante más generalizada –o lo era– de lo que se creía.

-¿Y qué opina respecto al crédito de $ 6.500 millones que dio el Banco de Chile a la nuera de Bachelet? ¿Cree que es poco ético o que hubo tráfico de influencias?

-Es un caso más complejo de lo que pensaba. Vengo llegando y hasta ahora me he informado sólo por la prensa, pero me da la impresión de que aquí hay un síndico de quiebras que le vende un terreno a una empresa con financiamiento del Banco de Chile y después otra empresa que le compra a la anterior a otro precio el mismo terreno, con financiamiento del mismo banco. Entonces, surgen muchas preguntas para las cuales no tengo respuesta. ¿Cómo se generó todo esto? Todavía no estoy en condiciones de hacer una evaluación, creo que falta información.

-¿Por qué Luksic participó de la reunión? ¿Aquí hay algo más que un simple préstamo?

-No tengo información, pero me pongo en el caso del presidente de una empresa al que le piden muchas reuniones, decir a quién le da o no le da esas reuniones por supuesto que depende de quiénes son dichas personas.

-¿Hubo una falta ética, al menos?

-No lo sé. Necesito más información para opinar. Primero, sobre cómo actuó el síndico; luego, cómo fue esta operación donde en las dos puntas aparece el mismo banco.

-¿Es más grave que el caso Penta?

-No más grave, pero más complejo, sí.

Política y gremios

-¿Urge un proceso de revisión para mejorar los estándares en la política?

-Sí, pero mi intención es participar en la actividad gremial y no en política.

-¿Le preocupa que haya una oposición muy debilitada?

-Yo creo en los contrapesos para que el debate de las ideas y las leyes funcione de buena forma. A mí me encanta el sistema inglés de shadow cabinet, en el que la oposición tiene un gabinete en las sombras y respecto a cualquier materia que se está discutiendo aparece la posición del gobierno oficial y la del gobierno en las sombras.

-Hay quienes sostienen que hoy los gremios pesan menos que un paquete de maní.

-La idea es que con más o menos peso puedan manifestar su opinión con convicción, buenos argumentos y fuerza. No comparto la apreciación de que las acciones de los dirigentes actuales sean tibias; cada uno tiene su estilo, y yo tengo el mío, pero lo importante es que esas ideas estén en la mesa, con inteligencia.

-Por lo visto, harto mal les ha ido: en lo tributario se dice que salió una ley mamarracho y en lo laboral, la reacción es que la voz de los empresarios no fue considerada.

-Para mí, es importante que las posiciones empresariales puedan ser divulgadas de modo que la opinión pública las conozca y tome conciencia de que ésas son las opiniones de los empresarios. Es un trabajo comunicacional. Hay que divulgar la idea de que la actividad empresarial es legítima y necesaria.

-Una cosa es la “evangelización”, pero también hace falta avanzar en un sistema de castigo más potente para los empresarios que se salen de la fila.

-Claro, pero la idea mía no es combatir, sino que salir a manifestar, primero, que la actividad empresarial es valiosa y que podrá haber excepciones, pero que en general es bien llevada en el país. En la medida que uno pueda convencer a la opinión pública de esa realidad, la fuerza de los argumentos mejora. Que las sanciones sean ejemplificadoras me parece una medida que va en la dirección correcta. Incluyendo cárcel, si hay delitos penales.

Reformas en la mira

-En una entrevista a Revista Capital, usted dijo que el programa de cambios de Bachelet no le asustaba.

-Lo que intenté decir es que aquí hubo una elección en la que, mayoritariamente, ganó Michelle Bachelet con un programa de acción que involucraba reformas importantes y que eso es legítimo.

-¿Está de acuerdo en sus aspectos técnicos?

-Estoy de acuerdo en algunas cosas y en desacuerdo con otras.

-¿Por ejemplo?

-En la reforma laboral, que es lo que viene y me interesa ante todo, el tema central tiene que ser la productividad. La mayor productividad incide directamente en la remuneración. Me interesa que las modificaciones que se hagan apunten en el sentido correcto de aumentar la productividad, que en Chile es baja.

-¿No le preocupa que los sindicatos tengan más poder?

-La reforma laboral es un rayado de cancha para las negociaciones entre empresas y trabajadores, éstos obviamente representados por sindicatos. Creo que los dirigentes sindicales con poder, cuando lo ejercen bien, son útiles, pero nunca me ha gustado que sea obligatorio. Forzar a que todo el mundo pertenezca a un sindicato A o B no me parece.

-¿Cómo es en sus empresas la relación con los sindicatos?

-En la principal empresa en que he participado, Sonda, ha sido excelente en estos 40 años. Pero no me gusta ponerla como ejemplo, porque es especial. De partida, sin decirlo en términos peyorativos, no hay obreros ahí, son todos profesionales, programadores, analistas de sistemas, ingenieros y tienen una forma de enfocar los problemas que es más cuadrada, más ingenieril. Como provengo más o menos de ese mundo, ha sido una experiencia buena.

-¿Qué juicio hace de la reforma tributaria?

-Obviamente que si aumentas los tributos a las utilidades, la rentabilidad baja y a mayor rentabilidad hay más inversión, pero cuando has tenido la experiencia que he tenido yo de tener negocios en México, en Brasil, en Colombia, donde los tributos son del mismo nivel que los que se están planteando en Chile y ves que las empresa funcionan bien, a mí no me preocupa tanto. Sí me preocupa que el sistema tributario sea simple, fácil de entender por quienes tenemos que pagar tributos. Esta cuestión de la renta atribuida y esas cosas, no me gustaron por lo enredado. Al final, no te queda más que contratar a terceros. Soy partidario de sistemas tributarios simples, porque como vengo del mundo de la ingeniería de sistemas, me gustan los sistemas simples.

-Eso se refiere a la forma, ¿pero en el fondo: será negativa?

-El nivel tributario es el que define todo y nosotros tenemos negocios hace años en países con niveles de tributación sobre las utilidades, parecidos a los que vamos a tener en Chile, y hemos funcionado bien.

-¿Gravar a los ricos y empresas es el mecanismo correcto para disminuir la desigualdad?

-El discurso ha sido que esta alza de impuestos era para financiar la reforma educacional.

-¿Pero subir impuestos y repartir es el mejor sistema?

-Siempre me ha gustado la idea del combate de la pobreza, evitando que haya gente bajo un nivel mínimo. El combate contra la pobreza no debería terminar nunca y es el mecanismo para conseguir igualdad.

-¿Qué piensa cuando ve en la Casen que en el período de Piñera con crecimiento y empleo disminuyó la pobreza a menos de dos dígitos y la desigualdad se redujo?

-Ésa fue una buena noticia. Pero, la idea es que esta reforma tributaria financie otro asunto, que es la educación gratuita para todos. Eso lo plantearon en campaña, lo están haciendo y ojalá se haga bien.

-¿Está de acuerdo con la educación superior gratuita?

-No, creo que la universidad no debería ser gratis para todos, sino para los segmentos de más bajos ingresos.

-¿No echa de menos la discusión sobre la calidad?

-Por supuesto, y la calidad de la educación depende fundamentalmente, en mi opinión, de los profesores. En la medida que las carreras de pedagogía puedan atraer a los mejores, nuestra educación va a mejorar.

-¿El tema del lucro le hace ruido?

-No creo que esté ahí lo central del problema. El tema del lucro no me escandaliza.

-¿Y en el fin de la selección, no cree que hay una señal de que ahora no importa si te esfuerzas?

-Que estén los hermanos en el mismo colegio me parece lógico, hay que mantenerlo, que el resto sea por tómbola no lo encuentro tan terrible. De hecho estoy vinculado a un colegio, el Dunalastair, donde se hace mucho de esa forma.

-¿Y la meritocracia dónde queda?

-Es que la meritocracia para un niño de 5 años es bien complicado.

-Ud. que tiene negocios en otros países, ¿cómo ve a Chile en términos generales?¿Siente que perdió un poco su buena imagen?

-La percepción que yo tengo no es ésa. Ahora, no soy de grandes sueños mesiánicos, así que por supuesto que anhelo que Chile siga progresando como un país más justo y más próspero. No sé si han escuchado esa historia de una persona que tuvo un sueño de cómo era el cielo. En el cielo los cocineros eran franceses; los mecánicos, alemanes; los policías, ingleses; los amantes eran italianos y estaba todo organizado por suizos, ése era el cielo. Y ahora que está de moda que para elegir las virtudes se debe mirar a la OCDE es bien importante elegir bien, porque si lo haces mal se puede transformar en una pesadilla, donde los cocineros son ingleses, los policías son alemanes; los mecánicos, franceses, los amantes son suizos y todo está organizado por italianos. Como a algunos les encanta creer que el Estado va a elegir las virtudes, no vaya a ser que se equivoquen y en lugar del cielo se termine como en la imagen del infierno.

-¿Hay en Chile una pugna política entre dos modelos de sociedad?

-No lo he percibido así. No hay ningún grupo mayoritario que ponga en discusión el modelo de desarrollo, lo que sí ha habido es discusión sobre la igualdad, cómo a través de los tributos podemos ir igualando la cancha, pero no siento que esté en juego el modelo. Hay personas que sí lo proponen, pero son muy minoritarios.

-¿Cómo se concilia la participación de un empresario con intereses en la vida gremial? Ud. es dueño de Sonda, participa en un colegio, alguna vez estuvo en al área salud, tiene una AFP.

-No te olvides de que esta asociación gremial es de empresas y de empresarios y es bueno que participen en ella empresarios, que pongamos la cara frente a la opinión pública. No hay ningún temor en decir sí, soy empresario, he desarrollado esta actividad por más de 40 años. No hay razón para esconderlo ni avergonzarse.

-Pero puede haber conflicto de interés, por ejemplo, hablar de AFP teniendo una.

-Los conflictos de interés ocurren y no hay ningún pecado, lo importante es cómo resuelves el conflicto de interés y no participar en decisiones y asuntos que te competen directamente, es una cuestión de criterios.

-¿Cómo ve el momento económico, le preocupa pasar de altos crecimientos a niveles bajo el 2% el 2014?

-Sí, me preocupa. Me interesa que Chile sea un país próspero y la prosperidad se consigue, básicamente, con crecimiento. El crecimiento del año 2014 bajo 2% es preocupante. Estamos todos tratando de promover la actividad y retomar una senda de crecimiento a cifras del 5%.

 -¿Es posible?

-Sí. Y siento que, si bien no demasiado importante, éste va ser un año mejor que 2014.

-Y los ministros de Hacienda y Economía, ¿cómo lo han hecho?

-Bien. No creo que haya que personalizar y sindicar a alguien como culpable. El gobierno dura 4 años y hay que respetarle ese tiempo y el desarrollo de su programa. Nunca he sido partidario de indicarle a un gobierno quiénes son las personas más adecuadas.

-¿Piñera lo apoya en su candidatura a Sofofa?

-Se enteró por el diario. Tengo una amistad larga con él y se ha mantenido por años, porque él nunca ha sido jefe mío y yo nunca jefe de él, y no está detrás de mi candidatura, aunque imagino que espera que yo gane si se da la competencia.

-El gobierno de Piñera, ¿cómo lo evalúa?

-Le pongo un 5,5.

-Buena nota…

-Depende del colegio (risas).

-Para tener un 5,5 debe haber respondido unas preguntas mal…

-Ya dije 5,5 y esta cuestión me puede costar cara (risas)… Pero, en materia de energía, por ejemplo, hubo carencias, en materia de concesiones, también. Las concesiones se miden por monto y número… pero quedémonos con que 5,5 es buena nota.

-¿Quiere volver?

-No lo ha manifestado a sus amigos.

-¿Sería bueno un nuevo gobierno de Piñera?

-No me voy a meter en eso faltando tres años para las elecciones. •••

La república independiente de Navarro (Revista Capital, Diciembre de 2013)

Está iniciando una nueva vida. Más alejado del día a día de los negocios, quiere entrar al debate político. Admite que se siente lejano a la DC, cercano al discurso de Andrés Velasco, que ve más oportunidades que amenazas en el gobierno de Michelle Bachelet y que a raíz de las declaraciones del Papa Francisco, su idea del capitalismo está “en revisión”.
Por Antonieta de la Fuente

Andrés Navarro está escribiendo. Quiere incursionar en la literatura y dejar huella de lo que ha sido su experiencia empresarial. Pero no le ha ido bien. Primero escribió dos ensayos que le gustaron mucho, pero al traspasarlos al directorio del computador, algo pasó que los archivos se perdieron y todavía no logra rescatarlos del disco duro. Y ahora, cuando empieza a teclear las primeras frases de un nuevo texto, no logra los resultados esperados. “Me he dedicado mucho a estudiar y leer y he estado escribiendo también. Sin mucho éxito. Como perdí la costumbre de escribir largo, al final llegué a la conclusión de que voy a tener que contratar a alguien que me ayude”.

-¿Un ghostwriter?
-Sí, porque las cosas que he escrito, después las leo y no me gustan.

Está tranquilo Andrés Navarro. Hace un año, su mujer, Sonia Betteley, murió producto de un cáncer. Una pérdida que, dice, provocó un cambio importante en su vida. “He hecho un duelo tranquilo, súper sereno, sin problemas y muy familiar. Tengo una tremenda familia, muchos hermanos y hermanas, como dicen ahora, una red de apoyo más o menos buena. Pero bueno, los duelos son los duelos y hay que hacerlos”, dice sentado en la terraza de su casa.

El día está espléndido, hace calor, pero los techos altos de su casa de estilo chileno, con ladrillos a la vista, protegen del sol y entregan una confortable sombra. Se nota que los últimos meses de Navarro le han dado tiempo para pensar y para mirar las cosas más desde afuera. En julio pasado decidió que debía abandonar la presidencia de SONDA, la empresa que creó en 1974, para dar paso a las nuevas generaciones y explotar más su lado intelectual y académico. Ha viajado harto. Mucho a Estados Unidos a hacer charlas en algunas universidades. Y aunque tuvo una oferta concreta para instalarse en Virginia a impartir un ramo, decidió declinar la invitación para estar más cerca de sus hijos.

Ahora, en enero, debe decidir si aceptar o no una oferta para hacer clases en Ingeniería Comercial de la Universidad Católica, la casa de estudios de la cual egresó hace 40 años para fundar SONDA.

Pero también, en esta etapa de su vida, sus inquietudes más políticas han vuelto a aflorar. Navarro fue parte de un grupo de conocidos dirigentes políticos que durante los 80 se reunía en su casa a compartir ideas de país. De ese grupo, sólo él se quedó en el sector privado. Y aunque aclara que nunca será candidato a nada, sí admite que le interesa participar en política a través de conversaciones y propuestas.

“Me gustaría mucho en estos años que vienen reunir a personas de mi generación, porque hay muchos que han quedado con tiempo, como Gutenberg Martínez y la Soledad, Pablo Longueira, que pasó a una especie de retiro y que es un personaje interesante que ha tenido una evolución importante. Y sentarnos a ver cuál es el rayado de cancha que queremos hacia futuro. Ése es un tema que me interesa mucho”.

-¿Y Sebastián Piñera? ¿Lo ha invitado a formar parte de su fundación?
-No, por ahora Piñera sigue de Presidente y a lo único que me ha invitado, y que voy a ir, es a Tantauco después de marzo. Yo no he ido nunca y me encantan los paseos de boy scout.

También entre sus planes para 2014 está ir al Mundial de Brasil. Por lo menos a un partido de Chile, en el Itaquerao de Sao Paulo, el estadio de Corinthians, del cual SONDA es proveedor tecnológico.

Reflexiones

Navarro habla sin prisa. Se da tiempo para mirar su impecable jardín recién recortado y acomodarse en uno de los sillones de su terraza para pensar bien sus respuestas.

-En este semi-sabático, con más tiempo para pensar y leer, ¿cómo ve lo que está pasando en Chile?
-Si se miran los últimos 40 años, Chile ha tenido un progreso fenomenal. Y el progreso material, por supuesto que influye en la calidad de vida de las personas, pero también trae un montón de inquietudes y conflictos nuevos. Y hoy estamos enfrentados a un tema central que es la desigualdad.

-¿Cree que Michelle Bachelet podrá dar solución a estos problemas?
-Soy bastante optimista. Creo que a Michelle Bachelet y al país se les presenta una tremenda oportunidad de actuar de forma importante respecto a este tema. Y es una oportunidad que haya salido por una mayoría tan grande que la apoya y que pueda hacer las innovaciones. Y al mismo tiempo, porque a ella ya la conocemos porque estuvo cuatro años de Presidenta, sin descuidar los temas que a los empresarios nos interesan que son inversión y crecimiento. Y ella demostró en el pasado que en esos temas es muy responsable.

-Pero como ella ha dicho que hay que profundizar los cambios, hay quienes están asustados de que esto pueda tener un efecto en la inversión.
-Yo creo que estos cambios necesarios, a efectos de conseguir mayor igualdad, no tienen por qué contraponerse a que se siga una política fiscal y económica sana que permita que siga habiendo inversiones y crecimiento.

-¿Está de acuerdo con la reforma tributaria que se plantea?
-Creo que el tema técnico es el que importa. Y creo que todo el mundo está pensando en un presupuesto fiscal que no se distancie mucho de un 22% a 23% del producto. Y ahí es importante que el trabajo que hagan los técnicos, y particularmente el Congreso, sea tal que esa carga tributaria sea distribuida de buena forma. La verdad es que no tengo muchas aprensiones de que vaya a haber un efecto significativo.

-Hay algunos que dicen que no es un buen momento, pensando en que las expectativas de crecimiento del país se han revisado hacia abajo…
-Sí, las expectativas de las entidades que hacen estos estudios para 2014 son relativamente bajas, en torno a 4,5%. Pero tampoco eso es extraordinariamente malo. Yo no tengo grandes aprensiones, la verdad que no.

-¿Y con la eliminación del FUT?
-Las herramientas que tiene el fisco para recaudar impuestos y al mismo tiempo incentivar que siga habiendo inversión y desarrollo, son muchas. El FUT ha funcionado razonablemente bien, sin perjuicio de que tiene ciertas cositas que permiten que se mal use. Entonces, creo que requiere de un perfeccionamiento.

-¿Dónde se hace mal uso del FUT?
-No soy experto, pero creo que el principal mal uso tiene que ver con las sociedades de inversión que llevan gastos que no corresponden, que son más bien personales. Y también está el tema de los fondos privados. Ahí el Fisco tiene que poner más ojo y perfeccionar estos mecanismos para que no se mal usen.

Sin temor

-Uno de los temas que despierta más críticas es la propuesta de entregar educación universitaria gratuita. ¿Está de acuerdo?
-Conozco sólo el caso de Argentina y los resultados no han sido lo bueno que uno pudiera esperar. Creo que es bueno que haya un apoyo para financiar la educación de la gente que no tiene acceso a la universidad, pero tal vez eso no debiera ser tan universal, porque quizás hay mucha gente que sí tiene los recursos para poder financiarlo. Tiene que haber un trabajo técnico importante y revisar los mecanismos para que los recursos lleguen a quienes lo necesitan.

-¿Cree que Bachelet será capaz de moderar las expectativas de la calle?
-Ella tiene el tremendo desafío de enfrentar las demandas populares. Es un desafío difícil, pero tiene muchas posibilidades de manejarlo bien por la conformación de su grupo político.

-¿Por el Partido Comunista?
-No, porque tiene a personajes como Giorgio Jackson, Camila Vallejo. Tiene a todo el mundo metido dentro de su coalición.

-¿Cree que es necesario cambiar la Constitución?
-Hay un tema pendiente desde hace varios años que tiene que ver con la Constitución: el binominal. Como me gustan la aritmética y las matemáticas, siempre hago algunos cálculos de qué habría pasado en las elecciones si no hubiera existido el binominal. Tomo distrito por distrito y reviso. Y las diferencias no son tan grandes. Sin embargo, creo que hay una sensación de parte de mucha gente de que no es justo el binominal. Pero, por otro lado, tiene algunos beneficios: provoca que en la política chilena se generen dos grandes bloques y no un sinnúmero de opciones y eso creo que es algo positivo. Nunca me gustó mucho el sistema de tres grandes bloques. Es más inestable y obliga a uno u otro a hacer de bisagra.

-¿Por qué cree que la Nueva Constitución se transformó en un tema en estas elecciones?
-Creo que para alguna gente la reforma constitucional que se hizo con posterioridad al plebiscito no fue suficientemente consensuada. Pero creo que la legitimidad de la Constitución no está en discusión.

-¿Qué opina sobre la asamblea constituyente?
-Yo siempre he sido partidario de la vía constitucional. Y la asamblea constituyente no está contemplada en la Constitución y sería un mecanismo conflictivo. A mí no me gusta tanto.

-¿Ruidos como éstos provocan temor en el empresariado?
-Mira, hay gente para todo. Hay gente que se asusta más y gente que se asusta menos.

-¿Dónde está usted?
-El miedo nunca ha sido una de mis debilidades. Yo no siento temores, al revés, siento que siempre hay oportunidades. Es más, pienso que en este gobierno que viene de Michelle Bachelet, los tipos encargados de pensar y diseñar todas estas cosas son gente que conoce bien cómo funciona la economía y el mundo. No son ningunos locos, es gente sensata.

-Pero hay personas como Lucía Santa Cruz que creen que el programa de Michelle Bachelet es el primer escalón para el socialismo en Chile…
-Siempre hay voces más extremas, tanto en la Nueva Mayoría como en la Alianza. Yo leí la presentación de Lucía, a quien le tengo mucha estima, y creo que esa reflexión la hizo en un momento especial. Creo que fue un poquito too much, un poquito exagerada.

-¿Por qué?
-Porque no va a llegar ese socialismo que se imaginaba la gente en tiempos de Allende. Para nada. Creo que es lo que está en boga en todas partes del mundo, como en Europa. Aunque Europa ha hecho un esfuerzo por reducir el aparato del Estado, que había llegado a tener una relevancia enorme. Ellos vienen un poco de vuelta.

La mirada de un amigo

-¿Cómo lo ha hecho Piñera?
-Mi mirada no es política, es la mirada de un amigo. Y he podido observar el tremendo esfuerzo que ha hecho Sebastián, la tremenda dedicación que le ha dado a su cargo. Cecilia también, que ha sido espectacular. A mí siempre me ha llamado la atención el nivel de alegría que Sebastián le ha puesto a todo lo que está haciendo. Lo noto contento, esforzándose y ha hecho una cantidad de cosas de alto nivel.

-El problema es que no logró darle continuidad a su gobierno…
-Sí, es una cosa preocupante. No logró continuidad, no logró darle proyección política que pudiera continuar por esta misma vía en los próximos cuatro años.

-¿Por qué cree que no pudo proyectarse?
-Es difícil saber por qué los niveles de popularidad de este gobierno fueron bajando, aunque al final subieron un poco. No tengo una explicación, pero creo que nadie en su sano juicio puede decir que el gobierno de Piñera cometió un error garrafal. Desde el empresariado pueden decir que en el tema energético pudo haber avanzado, cosa que es cierto, pero creo que ha sido un gobierno bueno, razonable y honesto. Y tengo muchas más alabanzas que críticas.

-Siempre se le ha vinculado más a la Concertación. En este momento en que la Nueva Mayoría incorpora al Partido Comunista, ¿en qué sector está usted?
-Donde mismo he estado siempre, soy una persona moderada y de centro. Y me he sentido súper cómodo de que Sebastián esté en la Presidencia de la República. Él tiene una posición un poco más a la derecha que la mía, pero no tanto más. Pero increíblemente a mí me gustaron mucho las propuestas de Andrés Velasco. A él como persona lo conozco menos, pero sus planteamientos me parecen muy sensatos. En Chile hay que olvidar los ideologismos y acercarse a las dos posiciones que hay en Europa y el mundo desarrollado.

-¿Por quién votó?
-No lo he hecho público. Tengo una mesa aquí con mis siete hijos que son todos bastante deliberantes. Y como la opinión mía siempre ha sido muy fuerte, esta vez decidí dedicarme a escuchar y no tratar de influirles. Y la mesa estuvo dividida, hubo grupos que votaron por un lado y por el otro.

-¿Fue difícil tomar la decisión por quién votar?
-Fue difícil. Me dio un poco de pena que Andrés Velasco se metiera en la primaria, me habría gustado que siguiera hasta el final.

-Y podría venir más complicado, porque en 2017 algunos dicen que la pelea por el centro va a estar entre Piñera y Velasco…
-Yo creo que no. Hacer política ficción a cuatro años de distancia es bien difícil.

-¿Cómo ve los planes de Piñera para crear esta fundación para defender su legado y presentar proyectos de ley?
-Que Sebastián se mantenga en el debate público lo encuentro notable. Pero no soy tan partidario de defender nada. Pinochet lo hizo y lo encuentro ridículo. Eso de tener una institución para defender lo de atrás, no me gusta. Hay que pensar para adelante.

-¿Le gustaría verlo de nuevo como Presidente?
-En general, no me gustan las reelecciones y no soy partidario de los políticos que pretenden quedarse en el poder.

-¿Estaría dispuesto a apoyar a Andrés Velasco como lo hizo Rafael Guilisasti?
-Por supuesto que ahora que tengo más tiempo, quiero involucrarme cada vez más en la discusión, pero sin abanderizarme ni mucho menos. Estamos muy lejos.

-¿Se siente democratacristiano?
-No. Fui un colaborador, pero hoy estoy lejos del PDC. Me he alejado mucho de dirigentes de la DC que ya ni conozco. Por supuesto que conozco a Walker, a Orrego, a Undurraga y a los antiguos: a Patricio Aylwin, Edgardo Boeninger y Andrés Zaldívar los conocí de niño. Pero algunos están ya fuera y otros no están. Para mí Edgardo siempre fue un referente en el pensamiento político.

-¿Cómo ve a la DC hoy? ¿Ha perdido poder?
-Es un tema complejo. Hay que evitar que sea meramente un grupo de poder donde se pelean cargos. Creo que la DC necesita un período de reflexión y buscar una misión, como tuvo alguna vez. Y ahora, lamentablemente, están tratando de maximizar su influencia en esta nueva coalición, donde su predominio, al menos, no es principal.

En revisión

-¿Cómo ve a Chile respecto del emprendimiento y la innovación?
-Creo que en este gobierno se han hecho cosas importantes, pero lamentablemente no hay mucha claridad de cómo se incentiva la innovación. Cómo se hace para que un hijo se eduque para innovar, no hay recetas. Finalmente, la innovación se transforma en un fenómeno que no necesariamente es tan real. Hay avances en el emprendimiento. Pero es difícil. Hay gente que cree que basta con poner dinero y muchas veces ese dinero no provoca los resultados esperados. En otras partes, como en California, se da en forma espontánea, sin incentivos, ¿por qué pasa eso? No tengo una receta.

-Es súper raro lo que pasa hoy con el emprendedor y el empresario. Mientras el primero tiene una connotación positiva, el empresario es como una especie de villano.
-Cada vez que ocurre algún abuso en el mundo de la empresa, es tal la repercusión que afecta la reputación de todo el empresariado. Y es triste, porque lo mismo pasa con la Iglesia. Y por eso hay que castigar con mucha dureza a los que se salen de la regla.

-¿Hay muchos abusos en Chile?
-Pocos. Creo que el nivel de abuso y corrupción de Chile es el más bajo de la región. Pero hay que cuidarlo.

-Hace algunas semanas, Juan Obach condenó duramente los abusos y puso en tela de juicio la legitimidad de las rentabilidades obtenidas por prácticas monopólicas, lobby y abusos a los minoritarios. ¿Comparte esa visión?
-Soy partidario de combatir fuertemente la colusión y los abusos, y tengo la tendencia a ser un poco más benevolente con las personas. Porque muchas veces estos abusos no son tan fácilmente asignables a una persona. No es una posición muy jurídica la mía, sino que creo que hay que combatir muy fuertemente el abuso y tener cierta consideración con las personas, porque a veces se castiga a la persona equivocada.

-¿Lo dice por algún caso en particular?
-No, pero me ha tocado muchas veces conocer situaciones en que finalmente las acusaciones hacia una persona eran infundadas y se daña a mucha gente que al final no era culpable, y los culpables pasan inadvertidos.

-¿Qué opina del Papa Francisco?
-Yo diría que dentro del pensamiento jesuita es un exponente buenísimo y con un componente moderada importante. No se trata de un revolucionario, aunque en algunos aspectos lo es. En el aspecto de la austeridad, la sencillez. Creo que es un Papa bastante adecuado para esta transición que necesita la Iglesia.

-¿Y qué opina sobre su condena al capitalismo?
-A mí me impresionó mucho ese escrito que hizo. Y lo he tomado con mucha humildad, porque inicialmente mi sentimiento fue que yo pensaba un poco distinto a él. Y a la luz de eso he estado revisando las cosas que he pensado en el pasado.

-¿En qué sentido?
-Yo tengo una visión menos negativa del capitalismo que la que tiene el Papa. Pero ahora estoy en revisión, porque mal que mal el Papa es el Papa. Es una persona que ha estudiado harto y tiene muchos años de trayectoria, y hay que tomarlo en cuenta. Estoy leyéndolo. Por supuesto que el capitalismo en sí no garantiza para nada mejores niveles de igualdad y por eso se requieren mecanismos adicionales. No es que haya que combatir el capitalismo y eliminarlo, sino que hay que agregarle cosas.

-¿Qué cosas?
-Lo que se está haciendo en varias partes del mundo y que está intentando hacer Chile, es que la sociedad tiene, por un lado, que incentivar a los más fuertes y los que pueden desarrollar cosas nuevas, pero simultáneamente proteger con mucha fuerza a los más débiles. Y ésa es la genialidad que se necesita, que sin inhibir a los que fomentan el progreso, se pueda también proteger el bienestar de la sociedad completa.

-¿Se ha dejado de lado a los más débiles?
-No, pero no ha sido suficiente. Los niveles de desigualdad que hay en Chile son inaceptables.

El filántropo

-¿Es cierto que donará parte importante de su fortuna a una fundación?
-Sí, pero más que hacer una fundación para ayudar a un determinado sector, queremos apoyar con dinero y recursos a fundaciones que ya han demostrado que funcionan bien. Es una fundación que financia fundaciones. Ya está operando y ya hicimos dos donaciones muy importantes.

-¿En esta fundación usted aportó la mitad de sus recursos?
-Es una cantidad muy importante y la idea es que eso después lo administren mis sucesores. Hasta el minuto las decisiones las he tomado yo. Mis hijos son bastante jóvenes y se están metiendo de a poco. Lo otro, que es una decisión mía desde siempre, es no revelar los aportes, ni cuánto, ni a quién.

-¿Qué temas le importan?
-Cualquier tema que haga un bien social relevante. •••

Entrevista en Revista Qué Pasa a propósito de mi renuncia a la Presidencia de SONDA

Comparto aquí entrevista que di en agosto de 2013 a la revista Qué Pasa, donde abordo diversos temas, entre ellos mi renuncia al Directorio de la empresa que lideré por casi 39 años.

“Para que aparezca un liderazgo nuevo tiene que haber una ausencia”

Andrés Navarro renunció a la presidencia de Sonda en uno de los mejores momentos en la historia de la compañía. Está convencido de que para atraer talento nuevo es necesario renovar también los liderazgos. Desconfía de los genios y de los actos heroicos. En esta entrevista, el empresario repasa los dos episodios más importantes del último año de su vida: la muerte de su mujer y su salida de la firma tecnológica que fundó hace 39 años.

Todo empezó el 16 de agosto de 1974. La mañana de ese día Andrés Navarro Haeussler se casó por el civil con Sonia Betteley. Horas más tarde, el joven ingeniero de 24 años firmó la escritura pública que dio origen a Sonda, un pequeño emprendimiento tecnológico que con los años se convirtió en la empresa líder de Latinoamérica en integración de sistemas y servicios digitales. Hoy, 39 años después, el valor bursátil de Sonda ronda los US$ 2.300 millones y emplea a más de 13 mil personas.

Desde ese día, y durante todos estos años, Sonia fue un pilar en el exitoso camino de Andrés. “Ella sentía que estábamos juntos en un mismo proyecto de vida: yo a cargo de la empresa, y ella con las riendas de la familia, pero siempre unidos y apoyándonos mutuamente”, recuerda hoy Navarro, pocos días después de dejar la presidencia de la empresa que fundó y cuando se cumplieron siete meses desde que su mujer -y la madre de sus siete hijos- murió.

“No estaba preparado para su muerte”, reconoce el empresario, pese a que el cáncer de su señora se prolongó por casi 10 años. “Fue de a poco, es cierto, pero es una ausencia importante. Estoy con mucha pena, pero tranquilo, he comenzado a descubrir que nuestra familia ha funcionado bien. Hemos vivido un duelo sereno, sin angustia.Pero por supuesto que algo cambió en mi vida”, agrega con firmeza.

-¿Cómo ha sido ser papá solo?

-Es una experiencia que tiene muchas cosas lindas y buenas. Antiguamente la relación con mis hijos era bastante a través de la Sonia, entonces ahora es mucho más directa y he tenido la oportunidad de estar muy cerca de ellos. Es triste, pero no frustrante.

Desde que murió Sonia, en diciembre pasado, Andrés Navarro les dice a todos sus amigos y cercanos que aprovechen la vida, porque la muerte es irreversible. No es que esté arrepentido de la vida que ha llevado, por el contrario, es consciente de que le ha ido bien. “Afortunadamente acompañé mucho a mi mujer durante sus dos últimos años de vida, estuvimos muy cerca”, reflexiona.

-¿Qué enseñanzas le dejó ella?

-Ella creció mucho en los últimos años, a pesar de que nunca tuvo conciencia plena de que iba a morir.

-¿Cómo se llena el vacío de la cotidianeidad?

-No se llena, hay que vivir con eso, aprender a vivir una vida distinta. Ahora, yo soy un animal bastante social, tengo amigos, amigas, varias hermanas y hermanos, muchos hijos y los veo a todos mucho. Tengo bastantes redes de apoyo.

-¿Tiene que ver la muerte de su mujer con su salida anticipada de Sonda?

-Yo iba a salir de Sonda este año de todas maneras, era un tema que tenía conversado con la Sonia. Lo que cambió es que ella pensaba que iba a estar viva y que íbamos a viajar. Ella era partidaria de que yo terminara mi trabajo en en la empresa. En los últimos años, la Sonia siempre me decía que me tenía que preocupar más de mi lado intelectual, académico, más del pensamiento que de la acción.

EL ANTIHÉROE

Cuando Sonda comenzó a operar formalmente, en octubre de 1974, Navarro era analista y programador. “Estuve metido en sistemas durante muchos años. Hoy, sin embargo, mi nieta maneja el iPhone mucho mejor que yo”, asegura. Reconoce que la interfaz que se ocupa en la actualidad requiere de habilidades que ni él ni su generación tienen y que le cuesta entender Facebook y la necesidad de las nuevas generaciones de estar siempre en vitrina. “Parece que tengo un concepto de la privacidad más estricto”.

-Cuando salió de Sonda esgrimió que la tecnología iba más rápido que usted. ¿Se sentía una especie de dinosaurio en un mundo de emprendedores veinteañeros?

-¡No! Este retiro no es sorpresivo, yo lo venía anunciando hace bastante tiempo. En Sonda tenemos una regla con respecto a la edad y que es bastante común en todas las compañías de nuestro rubro. De hecho, no hay líderes de compañías como la nuestra que sean de la edad mía, soy uno de los pocos vigentes entre comillas. El rubro en que estamos, afortunadamente para mí, ha sido superdinámico en estos 40 años. O sea, las cosas que hacíamos en los años 70 no tienen nada que ver con lo que hacíamos en los 80, los 90 o ahora. Hoy día están pasando un montón de cosas en nuestro ámbito que no son difíciles de entender, pero que yo no las he experimentado.

-¿Cuándo se produjo ese desajuste?

-Trato de dar una justificación, pero la verdad es que la decisión la tomé hace mucho rato. Pensando en lo que viene, creo que en Sonda hace falta un liderazgo tecnológico nuevo, que apunte a las cosas que están más en boga hoy.

-Es curioso que deje una empresa a la cual le está yendo tan bien. ¿Por qué cambiar forzosamente las cosas si la empresa está en un buen momento?

-Es cierto que nos está yendo muy bien, pero eso no significa que los productos y las cosas que estamos haciendo hoy sean las que tendremos que hacer a futuro. Para atraer talento nuevo hay que tener un liderazgo nuevo y visiones nuevas. Yo no siento que llegué a un agotamiento ni nada de eso, pero es una decisión que tomo responsablemente con ese sentido.

-¿Era imposible realizar este cambio desde dentro de la compañía?

-Fui presidente de la Teletón 10 años y Don Francisco, Mario, me decía: “Oye, tienen que buscarme un sucesor”… Yo le respondí que entonces tenía que irse, porque mientras él estuviera ese sucesor no iba a llegar. De hecho, sonaron algunos, pero cada vez que llega la Teletón Mario toma el micrófono y todo lo hace él. Para que aparezca un liderazgo nuevo tiene que haber una ausencia.

-¿Cuál es el tipo de liderazgo que están buscando?

-Le damos mucha más importancia a la sintonía con la cultura de Sonda que a la inteligencia pura, los genios nunca nos dieron tan buenos resultados. El típico genio matemático y computacional que trabaja de noche y duerme de día no funciona bien. Nosotros somos una empresa más normal, trabajamos de día con nuestros clientes. Somos una empresa de iguales, aquí tenemos responsabilidades diferentes, pero tenemos todos el mismo valor.

-¿Cuando contratan a nuevos ingenieros qué buscan, porque a esa altura es difícil saber si se van a adecuar o no a la cultura de la empresa?

-En general, cuando entrevisto pregunto mucho a los postulantes sobre su historia personal, sobre su familia y cuáles son las cosas que nunca deja de hacer. A mí, en general, no me gustan los actos heroicos. Creo que uno es mucho más por las cosas que siempre hizo y que nunca dejó de hacer. No soy muy amigo de contar historias donde el ganador es uno. Está lleno de gente que se supone que es muy inteligente y que toma grandes decisiones y, sin embargo, en su casa son unos imbéciles que no se entienden bien con su señora ni con sus hijos… no es el tipo de líderes que nosotros buscamos.

-¿Hay planes de que alguno de sus hijos lo suceda?

-Es posible que alguno entre al directorio, pero el trabajo de Sonda es superespecífico y requiere de conocimientos y experiencias que ellos no tienen todavía.

-Cuando anunció hace algunos años que a los 65 dejaría la presidencia de Sonda, dijo que permanecería en el directorio, ¿qué lo hizo cambiar de opinión y salir también de la mesa?

-Una cuestión básica de higiene. Para hacer una renovación importante en la empresa es necesario que por un buen tiempo yo no esté, porque mi voz sigue siendo muy influyente en la compañía. Ya hay gerentes que están empujando en una dirección, y yo no quiero interferir en ese proceso.

-En un periodo corto, usted ha dejado la presidencia de tres importantes directorios: Teletón, Clínica Las Condes y Sonda. ¿Hay una estrategia común detrás de estas renuncias?

-Sí, quiero volver a cosas más esenciales y a negocios más pequeños. Me entretiene saber qué está pasando -y además nos ha ido bien- con la AFP Modelo, que además tiene un rol que va un poco más allá de ser sólo un negocio. Siento que el sistema de AFPs en Chile ha sido fundamental para el desarrollo del país y creo que la AFP Modelo ayuda a validar el sistema.

-El sistema de AFPs, está bien cuestionado. ¿Cómo enfrenta esas críticas?

-Creo que AFP Modelo ayuda a validar el sistema. Baja el precio y nadie puede decir que está abusando de nadie, al revés, está buscando una manera de administrar los fondos de pensiones de la forma más económica y eficiente posible para el pensionado. Estoy feliz con su performance: estamos en azul y el proyecto ha andado bien.

-¿Por qué decidió entrar al mundo de las AFP?

-Cuando se habla de innovación en Chile, una importante es el sistema de AFPs. Innovaciones en el sistema de pensiones y también en el mercado de capitales, se han implementado en muchos otros países, pero aquí nació. Nosotros hemos estado muy metidos, porque Sonda siempre hizo los sistemas para las AFP en Chile, Argentina, Perú y otros países de Latinoamérica, así es que siempre estuvimos involucrados en el negocio, hasta que al final decidimos entrar. Al principio la opinión apuntaba a que si éramos proveedores cómo nos íbamos a meter como inversionistas, pero, bueno, los conflictos de interés, cuando los hay, si se enfrentan y se resuelven bien no son un problema. Lo importante es transparentarlos y saberlos manejar.

SU AMIGO, EL PRESIDENTE

-Hablando de problemas, ¿su momento más complicado, en términos empresariales fue el Transantiago?

-Absolutamente, lo pasé mal. Pero no me arrepiento. El Transantiago fue un proyecto que armé yo en Sonda y se vendió en el mes de febrero, un mes en el que yo siempre me quedaba solo porque los gerentes salían de vacaciones. No tengo a quién culpar y lo haría de nuevo: ha sido un tremendo proyecto, un tema complicado que hemos ido sacando adelante bien. Es muy difícil que otra empresa en el mundo hubiera hecho lo que hicimos nosotros.

-¿No cree que Sonda pagó un precio demasiado alto en términos de prestigio?

-Perdimos mucho prestigio, pero tal vez es una experiencia que teníamos que vivir. No puede ser que en todo nos haya ido bien. Siempre les digo a los gerentes que tenemos que aprender por qué fue bueno, qué lecciones sacamos. Yo busco lecciones positivas, no amargas, hay que descubrir por qué fue bueno, aunque todavía no lo descubrimos 100%.

-Justamente por el Transantiago usted fue el primero en enfrentarse públicamente al ex presidente Lagos. Recordó que lo había apoyado anímica y económicamente en su campaña y que no entendía por qué él lo atacaba por las fallas del sistema de transporte. Su frase fue interpretada entonces como un cobro de favores al ex mandatario. ¿Recompusieron relaciones?

-Ricardo Lagos es una figura muy importante en Chile y un hombre muy respetable. Me arrepiento de lo que hice, sobre todo por la forma en que planteé el tema.

-Ese enfrentamiento planteó un tema que aún no se resuelve del todo en Chile y que tiene relación con los aportes de privados a las campañas políticas. ¿Está pendiente ese tema aún en Chile?

-Hay un tema pendiente. La solución que tenemos hasta ahora es imperfecta porque el donante se mantiene anónimo para la opinión pública, pero no para quien recibe el aporte. Hay que regularlo mejor.

-Usted siempre ha coqueteado con la política, fue líder de los empresarios por el No; representante del presidente Aylwin en Corfo; ha apoyado a numerosos candidatos y le han ofrecido varios cargos. ¿No piensa dedicarse de frentón a la política?

-He tenido dos participaciones en política. La primera cuando fui dos veces candidato a presidente de la Feuc, fui por la DC, a pesar de no ser militante. Posteriormente, sentí una responsabilidad importante en la época del plebiscito de que no quedara la idea de que todos los empresarios estaban por el Sí. Yo estaba por el No, así es que lo pensé y decidí aparecer. No me importó que tuviera consecuencias y quise dar mi testimonio a favor del No. Estaba seguro de que era lo que más le convenía a Chile.

-¿Le trajo costos?

-Muchos. La gran pregunta de varios de mis pares era: ¿Te ha ido mal acaso? Menos mal que hace mucho tiempo que dejé de pensar con el bolsillo. Estaba seguro de que eso era lo que necesitaba el país, pero me trajo incomprensiones y recriminaciones. Pero lo que pasó ha sido bueno y ojalá sigan pasando cosas buenas. En el futuro, no tengo dentro de mis proyectos meterme en la política, pero tampoco lo descarto completamente. Fíjate que si hubiera algo interesante quizás lo tomaría.

-Es bien sabido que el presidente Piñera les pregunta harto a sus amigos. El famoso “tercer piso” se reúne a menudo. ¿Cómo funciona esa instancia y cuánto le pregunta específicamente a usted el presidente sobre temas de Estado?

-El presidente pregunta mucho… ¡y no hace caso nunca! Pregunta a todos, pregunta de a uno, pero no hace mucho caso y cuando hace caso lo presenta como idea de él (risas). La verdad es que la gente que critica a Sebastián Piñera por situaciones como las de este famoso tercer piso es porque no conocen al presidente. Sebastián es de un nivel de independencia, libertad y autonomía increíble. Escucha a mucha gente, pero hace siempre lo que él cree correcto. Sebastián recoge ideas, pero es un tipo extremadamente autónomo, si tuviera que elegir entre mis amigos cuál es el menos influenciable, sin dudas es él.

-Hoy los empresarios se meten menos en política. Antes los dirigentes gremiales eran parte de la discusión pública. ¿A los empresarios ya no les interesa participar o es que a la gente le importa poco lo que ellos opinen?

-Participan menos, y creo que es buenísimo que eso pase. Hubo una época en Chile que tuvo que ver mucho con la Unidad Popular, en que los empresarios se sentían poco menos que los guardianes de la libertad y tal vez cumplían un poco ese rol, pero eso no nos corresponde. Si un empresario tiene ganas de influir en política debe meterse en política e influir desde ese campo, no desde el gremio.

-Usted apoyó siempre a los candidatos de la Concertación, hasta que Piñera se presentó, el cambio no fue muy difícil porque él es bien amigo suyo…

-Además, Sebastián no era tan de derecha…

-¿No calificaría a este gobierno como de derecha?

-No, es un gobierno apoyado por una coalición de derecha naturalmente, y en ese sentido es de derecha, pero su aproximación a los problemas no es la típica aproximación de las derechas que conocemos. Por ejemplo, una de las primeras y más importantes medidas que tomó el gobierno de Piñera fue el post natal de seis meses, ésa no es una típica bandera de derecha.

-¿A quién va a apoyar en esta pasada?

-Soy de los que piensan que ha sido tan revuelta esta cuestión que no está dicha la última palabra todavía. No tengo ninguna opción tomada en este momento y tampoco estoy preocupado, creo que las opciones no son tan malas.

-Pero en ciertos sectores del empresariado hay preocupación por las reformas que ha anunciado Michelle Bachelet, temen una izquierdización de la agenda.

-Hay que esperar, todavía no sabemos qué rol va a tener De Gregorio y gente como él.

UNA NUEVA VIDA

Durante la conversación, Andrés Navarro repite varias veces que no se jubilará, que tiene ánimo de hacer cosas nuevas y que el emprendimiento no siempre va de la mano de los negocios.

-¿Qué tiene ganas de hacer ahora?

-No tengo una ruta preestablecida, pero mi sueño es reflexionar y escribir más y hablar un poco menos. Tengo la costumbre de escribir, pero ahora quiero empezar a hacer una síntesis, sacar algunas conclusiones. Tengo cierta alma de profesor, me gustaría enseñar cosas que he aprendido.

-¿Es cierto que lo invitaron a dictar un curso en una universidad estadounidense?

-Sí, es que tengo un buen amigo que es decano en una universidad americana. Hoy, por ejemplo, me llamó por teléfono Wenceslao Casares para invitarme a que vaya a California un tiempo para hacer algunas cosas con él. Voy a ir de todas maneras. Wenceslao es de la edad de mi hija y somos reamigos. Imagínate, fue el primero que me llamó porque tiene proyectos que quiere que haga con él.

-¿Siente que está comenzando de nuevo?

-Estoy empezando una vida que no es la que tuve antes.

-¿Cómo es plantearse una nueva vida, pero con la experiencia que le dan todos estos años vividos?

-No soy tanto más sabio que a los 24 años. Siempre he hecho un esfuerzo porque los golpes de la vida no me hagan menos iluso. Las ilusiones hay que mantenerlas vivas, yo no tengo decepciones, al revés, tengo más ilusiones que antes y una buena percepción del ser humano. No tengo ni el corazón ni el alma curtida y estoy dispuesto a arriesgarme igual que antes.

Link original aquí: http://www.quepasa.cl/articulo/negocios/2013/08/16-12332-9-para-que-aparezca-un-liderazgo-nuevo-tiene-que-haber-una-ausencia.shtml



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