Últimos Artículos

La república independiente de Navarro (Revista Capital, Diciembre de 2013)

Está iniciando una nueva vida. Más alejado del día a día de los negocios, quiere entrar al debate político. Admite que se siente lejano a la DC, cercano al discurso de Andrés Velasco, que ve más oportunidades que amenazas en el gobierno de Michelle Bachelet y que a raíz de las declaraciones del Papa Francisco, su idea del capitalismo está “en revisión”.
Por Antonieta de la Fuente

Andrés Navarro está escribiendo. Quiere incursionar en la literatura y dejar huella de lo que ha sido su experiencia empresarial. Pero no le ha ido bien. Primero escribió dos ensayos que le gustaron mucho, pero al traspasarlos al directorio del computador, algo pasó que los archivos se perdieron y todavía no logra rescatarlos del disco duro. Y ahora, cuando empieza a teclear las primeras frases de un nuevo texto, no logra los resultados esperados. “Me he dedicado mucho a estudiar y leer y he estado escribiendo también. Sin mucho éxito. Como perdí la costumbre de escribir largo, al final llegué a la conclusión de que voy a tener que contratar a alguien que me ayude”.

-¿Un ghostwriter?
-Sí, porque las cosas que he escrito, después las leo y no me gustan.

Está tranquilo Andrés Navarro. Hace un año, su mujer, Sonia Betteley, murió producto de un cáncer. Una pérdida que, dice, provocó un cambio importante en su vida. “He hecho un duelo tranquilo, súper sereno, sin problemas y muy familiar. Tengo una tremenda familia, muchos hermanos y hermanas, como dicen ahora, una red de apoyo más o menos buena. Pero bueno, los duelos son los duelos y hay que hacerlos”, dice sentado en la terraza de su casa.

El día está espléndido, hace calor, pero los techos altos de su casa de estilo chileno, con ladrillos a la vista, protegen del sol y entregan una confortable sombra. Se nota que los últimos meses de Navarro le han dado tiempo para pensar y para mirar las cosas más desde afuera. En julio pasado decidió que debía abandonar la presidencia de SONDA, la empresa que creó en 1974, para dar paso a las nuevas generaciones y explotar más su lado intelectual y académico. Ha viajado harto. Mucho a Estados Unidos a hacer charlas en algunas universidades. Y aunque tuvo una oferta concreta para instalarse en Virginia a impartir un ramo, decidió declinar la invitación para estar más cerca de sus hijos.

Ahora, en enero, debe decidir si aceptar o no una oferta para hacer clases en Ingeniería Comercial de la Universidad Católica, la casa de estudios de la cual egresó hace 40 años para fundar SONDA.

Pero también, en esta etapa de su vida, sus inquietudes más políticas han vuelto a aflorar. Navarro fue parte de un grupo de conocidos dirigentes políticos que durante los 80 se reunía en su casa a compartir ideas de país. De ese grupo, sólo él se quedó en el sector privado. Y aunque aclara que nunca será candidato a nada, sí admite que le interesa participar en política a través de conversaciones y propuestas.

“Me gustaría mucho en estos años que vienen reunir a personas de mi generación, porque hay muchos que han quedado con tiempo, como Gutenberg Martínez y la Soledad, Pablo Longueira, que pasó a una especie de retiro y que es un personaje interesante que ha tenido una evolución importante. Y sentarnos a ver cuál es el rayado de cancha que queremos hacia futuro. Ése es un tema que me interesa mucho”.

-¿Y Sebastián Piñera? ¿Lo ha invitado a formar parte de su fundación?
-No, por ahora Piñera sigue de Presidente y a lo único que me ha invitado, y que voy a ir, es a Tantauco después de marzo. Yo no he ido nunca y me encantan los paseos de boy scout.

También entre sus planes para 2014 está ir al Mundial de Brasil. Por lo menos a un partido de Chile, en el Itaquerao de Sao Paulo, el estadio de Corinthians, del cual SONDA es proveedor tecnológico.

Reflexiones

Navarro habla sin prisa. Se da tiempo para mirar su impecable jardín recién recortado y acomodarse en uno de los sillones de su terraza para pensar bien sus respuestas.

-En este semi-sabático, con más tiempo para pensar y leer, ¿cómo ve lo que está pasando en Chile?
-Si se miran los últimos 40 años, Chile ha tenido un progreso fenomenal. Y el progreso material, por supuesto que influye en la calidad de vida de las personas, pero también trae un montón de inquietudes y conflictos nuevos. Y hoy estamos enfrentados a un tema central que es la desigualdad.

-¿Cree que Michelle Bachelet podrá dar solución a estos problemas?
-Soy bastante optimista. Creo que a Michelle Bachelet y al país se les presenta una tremenda oportunidad de actuar de forma importante respecto a este tema. Y es una oportunidad que haya salido por una mayoría tan grande que la apoya y que pueda hacer las innovaciones. Y al mismo tiempo, porque a ella ya la conocemos porque estuvo cuatro años de Presidenta, sin descuidar los temas que a los empresarios nos interesan que son inversión y crecimiento. Y ella demostró en el pasado que en esos temas es muy responsable.

-Pero como ella ha dicho que hay que profundizar los cambios, hay quienes están asustados de que esto pueda tener un efecto en la inversión.
-Yo creo que estos cambios necesarios, a efectos de conseguir mayor igualdad, no tienen por qué contraponerse a que se siga una política fiscal y económica sana que permita que siga habiendo inversiones y crecimiento.

-¿Está de acuerdo con la reforma tributaria que se plantea?
-Creo que el tema técnico es el que importa. Y creo que todo el mundo está pensando en un presupuesto fiscal que no se distancie mucho de un 22% a 23% del producto. Y ahí es importante que el trabajo que hagan los técnicos, y particularmente el Congreso, sea tal que esa carga tributaria sea distribuida de buena forma. La verdad es que no tengo muchas aprensiones de que vaya a haber un efecto significativo.

-Hay algunos que dicen que no es un buen momento, pensando en que las expectativas de crecimiento del país se han revisado hacia abajo…
-Sí, las expectativas de las entidades que hacen estos estudios para 2014 son relativamente bajas, en torno a 4,5%. Pero tampoco eso es extraordinariamente malo. Yo no tengo grandes aprensiones, la verdad que no.

-¿Y con la eliminación del FUT?
-Las herramientas que tiene el fisco para recaudar impuestos y al mismo tiempo incentivar que siga habiendo inversión y desarrollo, son muchas. El FUT ha funcionado razonablemente bien, sin perjuicio de que tiene ciertas cositas que permiten que se mal use. Entonces, creo que requiere de un perfeccionamiento.

-¿Dónde se hace mal uso del FUT?
-No soy experto, pero creo que el principal mal uso tiene que ver con las sociedades de inversión que llevan gastos que no corresponden, que son más bien personales. Y también está el tema de los fondos privados. Ahí el Fisco tiene que poner más ojo y perfeccionar estos mecanismos para que no se mal usen.

Sin temor

-Uno de los temas que despierta más críticas es la propuesta de entregar educación universitaria gratuita. ¿Está de acuerdo?
-Conozco sólo el caso de Argentina y los resultados no han sido lo bueno que uno pudiera esperar. Creo que es bueno que haya un apoyo para financiar la educación de la gente que no tiene acceso a la universidad, pero tal vez eso no debiera ser tan universal, porque quizás hay mucha gente que sí tiene los recursos para poder financiarlo. Tiene que haber un trabajo técnico importante y revisar los mecanismos para que los recursos lleguen a quienes lo necesitan.

-¿Cree que Bachelet será capaz de moderar las expectativas de la calle?
-Ella tiene el tremendo desafío de enfrentar las demandas populares. Es un desafío difícil, pero tiene muchas posibilidades de manejarlo bien por la conformación de su grupo político.

-¿Por el Partido Comunista?
-No, porque tiene a personajes como Giorgio Jackson, Camila Vallejo. Tiene a todo el mundo metido dentro de su coalición.

-¿Cree que es necesario cambiar la Constitución?
-Hay un tema pendiente desde hace varios años que tiene que ver con la Constitución: el binominal. Como me gustan la aritmética y las matemáticas, siempre hago algunos cálculos de qué habría pasado en las elecciones si no hubiera existido el binominal. Tomo distrito por distrito y reviso. Y las diferencias no son tan grandes. Sin embargo, creo que hay una sensación de parte de mucha gente de que no es justo el binominal. Pero, por otro lado, tiene algunos beneficios: provoca que en la política chilena se generen dos grandes bloques y no un sinnúmero de opciones y eso creo que es algo positivo. Nunca me gustó mucho el sistema de tres grandes bloques. Es más inestable y obliga a uno u otro a hacer de bisagra.

-¿Por qué cree que la Nueva Constitución se transformó en un tema en estas elecciones?
-Creo que para alguna gente la reforma constitucional que se hizo con posterioridad al plebiscito no fue suficientemente consensuada. Pero creo que la legitimidad de la Constitución no está en discusión.

-¿Qué opina sobre la asamblea constituyente?
-Yo siempre he sido partidario de la vía constitucional. Y la asamblea constituyente no está contemplada en la Constitución y sería un mecanismo conflictivo. A mí no me gusta tanto.

-¿Ruidos como éstos provocan temor en el empresariado?
-Mira, hay gente para todo. Hay gente que se asusta más y gente que se asusta menos.

-¿Dónde está usted?
-El miedo nunca ha sido una de mis debilidades. Yo no siento temores, al revés, siento que siempre hay oportunidades. Es más, pienso que en este gobierno que viene de Michelle Bachelet, los tipos encargados de pensar y diseñar todas estas cosas son gente que conoce bien cómo funciona la economía y el mundo. No son ningunos locos, es gente sensata.

-Pero hay personas como Lucía Santa Cruz que creen que el programa de Michelle Bachelet es el primer escalón para el socialismo en Chile…
-Siempre hay voces más extremas, tanto en la Nueva Mayoría como en la Alianza. Yo leí la presentación de Lucía, a quien le tengo mucha estima, y creo que esa reflexión la hizo en un momento especial. Creo que fue un poquito too much, un poquito exagerada.

-¿Por qué?
-Porque no va a llegar ese socialismo que se imaginaba la gente en tiempos de Allende. Para nada. Creo que es lo que está en boga en todas partes del mundo, como en Europa. Aunque Europa ha hecho un esfuerzo por reducir el aparato del Estado, que había llegado a tener una relevancia enorme. Ellos vienen un poco de vuelta.

La mirada de un amigo

-¿Cómo lo ha hecho Piñera?
-Mi mirada no es política, es la mirada de un amigo. Y he podido observar el tremendo esfuerzo que ha hecho Sebastián, la tremenda dedicación que le ha dado a su cargo. Cecilia también, que ha sido espectacular. A mí siempre me ha llamado la atención el nivel de alegría que Sebastián le ha puesto a todo lo que está haciendo. Lo noto contento, esforzándose y ha hecho una cantidad de cosas de alto nivel.

-El problema es que no logró darle continuidad a su gobierno…
-Sí, es una cosa preocupante. No logró continuidad, no logró darle proyección política que pudiera continuar por esta misma vía en los próximos cuatro años.

-¿Por qué cree que no pudo proyectarse?
-Es difícil saber por qué los niveles de popularidad de este gobierno fueron bajando, aunque al final subieron un poco. No tengo una explicación, pero creo que nadie en su sano juicio puede decir que el gobierno de Piñera cometió un error garrafal. Desde el empresariado pueden decir que en el tema energético pudo haber avanzado, cosa que es cierto, pero creo que ha sido un gobierno bueno, razonable y honesto. Y tengo muchas más alabanzas que críticas.

-Siempre se le ha vinculado más a la Concertación. En este momento en que la Nueva Mayoría incorpora al Partido Comunista, ¿en qué sector está usted?
-Donde mismo he estado siempre, soy una persona moderada y de centro. Y me he sentido súper cómodo de que Sebastián esté en la Presidencia de la República. Él tiene una posición un poco más a la derecha que la mía, pero no tanto más. Pero increíblemente a mí me gustaron mucho las propuestas de Andrés Velasco. A él como persona lo conozco menos, pero sus planteamientos me parecen muy sensatos. En Chile hay que olvidar los ideologismos y acercarse a las dos posiciones que hay en Europa y el mundo desarrollado.

-¿Por quién votó?
-No lo he hecho público. Tengo una mesa aquí con mis siete hijos que son todos bastante deliberantes. Y como la opinión mía siempre ha sido muy fuerte, esta vez decidí dedicarme a escuchar y no tratar de influirles. Y la mesa estuvo dividida, hubo grupos que votaron por un lado y por el otro.

-¿Fue difícil tomar la decisión por quién votar?
-Fue difícil. Me dio un poco de pena que Andrés Velasco se metiera en la primaria, me habría gustado que siguiera hasta el final.

-Y podría venir más complicado, porque en 2017 algunos dicen que la pelea por el centro va a estar entre Piñera y Velasco…
-Yo creo que no. Hacer política ficción a cuatro años de distancia es bien difícil.

-¿Cómo ve los planes de Piñera para crear esta fundación para defender su legado y presentar proyectos de ley?
-Que Sebastián se mantenga en el debate público lo encuentro notable. Pero no soy tan partidario de defender nada. Pinochet lo hizo y lo encuentro ridículo. Eso de tener una institución para defender lo de atrás, no me gusta. Hay que pensar para adelante.

-¿Le gustaría verlo de nuevo como Presidente?
-En general, no me gustan las reelecciones y no soy partidario de los políticos que pretenden quedarse en el poder.

-¿Estaría dispuesto a apoyar a Andrés Velasco como lo hizo Rafael Guilisasti?
-Por supuesto que ahora que tengo más tiempo, quiero involucrarme cada vez más en la discusión, pero sin abanderizarme ni mucho menos. Estamos muy lejos.

-¿Se siente democratacristiano?
-No. Fui un colaborador, pero hoy estoy lejos del PDC. Me he alejado mucho de dirigentes de la DC que ya ni conozco. Por supuesto que conozco a Walker, a Orrego, a Undurraga y a los antiguos: a Patricio Aylwin, Edgardo Boeninger y Andrés Zaldívar los conocí de niño. Pero algunos están ya fuera y otros no están. Para mí Edgardo siempre fue un referente en el pensamiento político.

-¿Cómo ve a la DC hoy? ¿Ha perdido poder?
-Es un tema complejo. Hay que evitar que sea meramente un grupo de poder donde se pelean cargos. Creo que la DC necesita un período de reflexión y buscar una misión, como tuvo alguna vez. Y ahora, lamentablemente, están tratando de maximizar su influencia en esta nueva coalición, donde su predominio, al menos, no es principal.

En revisión

-¿Cómo ve a Chile respecto del emprendimiento y la innovación?
-Creo que en este gobierno se han hecho cosas importantes, pero lamentablemente no hay mucha claridad de cómo se incentiva la innovación. Cómo se hace para que un hijo se eduque para innovar, no hay recetas. Finalmente, la innovación se transforma en un fenómeno que no necesariamente es tan real. Hay avances en el emprendimiento. Pero es difícil. Hay gente que cree que basta con poner dinero y muchas veces ese dinero no provoca los resultados esperados. En otras partes, como en California, se da en forma espontánea, sin incentivos, ¿por qué pasa eso? No tengo una receta.

-Es súper raro lo que pasa hoy con el emprendedor y el empresario. Mientras el primero tiene una connotación positiva, el empresario es como una especie de villano.
-Cada vez que ocurre algún abuso en el mundo de la empresa, es tal la repercusión que afecta la reputación de todo el empresariado. Y es triste, porque lo mismo pasa con la Iglesia. Y por eso hay que castigar con mucha dureza a los que se salen de la regla.

-¿Hay muchos abusos en Chile?
-Pocos. Creo que el nivel de abuso y corrupción de Chile es el más bajo de la región. Pero hay que cuidarlo.

-Hace algunas semanas, Juan Obach condenó duramente los abusos y puso en tela de juicio la legitimidad de las rentabilidades obtenidas por prácticas monopólicas, lobby y abusos a los minoritarios. ¿Comparte esa visión?
-Soy partidario de combatir fuertemente la colusión y los abusos, y tengo la tendencia a ser un poco más benevolente con las personas. Porque muchas veces estos abusos no son tan fácilmente asignables a una persona. No es una posición muy jurídica la mía, sino que creo que hay que combatir muy fuertemente el abuso y tener cierta consideración con las personas, porque a veces se castiga a la persona equivocada.

-¿Lo dice por algún caso en particular?
-No, pero me ha tocado muchas veces conocer situaciones en que finalmente las acusaciones hacia una persona eran infundadas y se daña a mucha gente que al final no era culpable, y los culpables pasan inadvertidos.

-¿Qué opina del Papa Francisco?
-Yo diría que dentro del pensamiento jesuita es un exponente buenísimo y con un componente moderada importante. No se trata de un revolucionario, aunque en algunos aspectos lo es. En el aspecto de la austeridad, la sencillez. Creo que es un Papa bastante adecuado para esta transición que necesita la Iglesia.

-¿Y qué opina sobre su condena al capitalismo?
-A mí me impresionó mucho ese escrito que hizo. Y lo he tomado con mucha humildad, porque inicialmente mi sentimiento fue que yo pensaba un poco distinto a él. Y a la luz de eso he estado revisando las cosas que he pensado en el pasado.

-¿En qué sentido?
-Yo tengo una visión menos negativa del capitalismo que la que tiene el Papa. Pero ahora estoy en revisión, porque mal que mal el Papa es el Papa. Es una persona que ha estudiado harto y tiene muchos años de trayectoria, y hay que tomarlo en cuenta. Estoy leyéndolo. Por supuesto que el capitalismo en sí no garantiza para nada mejores niveles de igualdad y por eso se requieren mecanismos adicionales. No es que haya que combatir el capitalismo y eliminarlo, sino que hay que agregarle cosas.

-¿Qué cosas?
-Lo que se está haciendo en varias partes del mundo y que está intentando hacer Chile, es que la sociedad tiene, por un lado, que incentivar a los más fuertes y los que pueden desarrollar cosas nuevas, pero simultáneamente proteger con mucha fuerza a los más débiles. Y ésa es la genialidad que se necesita, que sin inhibir a los que fomentan el progreso, se pueda también proteger el bienestar de la sociedad completa.

-¿Se ha dejado de lado a los más débiles?
-No, pero no ha sido suficiente. Los niveles de desigualdad que hay en Chile son inaceptables.

El filántropo

-¿Es cierto que donará parte importante de su fortuna a una fundación?
-Sí, pero más que hacer una fundación para ayudar a un determinado sector, queremos apoyar con dinero y recursos a fundaciones que ya han demostrado que funcionan bien. Es una fundación que financia fundaciones. Ya está operando y ya hicimos dos donaciones muy importantes.

-¿En esta fundación usted aportó la mitad de sus recursos?
-Es una cantidad muy importante y la idea es que eso después lo administren mis sucesores. Hasta el minuto las decisiones las he tomado yo. Mis hijos son bastante jóvenes y se están metiendo de a poco. Lo otro, que es una decisión mía desde siempre, es no revelar los aportes, ni cuánto, ni a quién.

-¿Qué temas le importan?
-Cualquier tema que haga un bien social relevante. •••

Entrevista en Revista Qué Pasa a propósito de mi renuncia a la Presidencia de SONDA

Comparto aquí entrevista que di en agosto de 2013 a la revista Qué Pasa, donde abordo diversos temas, entre ellos mi renuncia al Directorio de la empresa que lideré por casi 39 años.

“Para que aparezca un liderazgo nuevo tiene que haber una ausencia”

Andrés Navarro renunció a la presidencia de Sonda en uno de los mejores momentos en la historia de la compañía. Está convencido de que para atraer talento nuevo es necesario renovar también los liderazgos. Desconfía de los genios y de los actos heroicos. En esta entrevista, el empresario repasa los dos episodios más importantes del último año de su vida: la muerte de su mujer y su salida de la firma tecnológica que fundó hace 39 años.

Todo empezó el 16 de agosto de 1974. La mañana de ese día Andrés Navarro Haeussler se casó por el civil con Sonia Betteley. Horas más tarde, el joven ingeniero de 24 años firmó la escritura pública que dio origen a Sonda, un pequeño emprendimiento tecnológico que con los años se convirtió en la empresa líder de Latinoamérica en integración de sistemas y servicios digitales. Hoy, 39 años después, el valor bursátil de Sonda ronda los US$ 2.300 millones y emplea a más de 13 mil personas.

Desde ese día, y durante todos estos años, Sonia fue un pilar en el exitoso camino de Andrés. “Ella sentía que estábamos juntos en un mismo proyecto de vida: yo a cargo de la empresa, y ella con las riendas de la familia, pero siempre unidos y apoyándonos mutuamente”, recuerda hoy Navarro, pocos días después de dejar la presidencia de la empresa que fundó y cuando se cumplieron siete meses desde que su mujer -y la madre de sus siete hijos- murió.

“No estaba preparado para su muerte”, reconoce el empresario, pese a que el cáncer de su señora se prolongó por casi 10 años. “Fue de a poco, es cierto, pero es una ausencia importante. Estoy con mucha pena, pero tranquilo, he comenzado a descubrir que nuestra familia ha funcionado bien. Hemos vivido un duelo sereno, sin angustia.Pero por supuesto que algo cambió en mi vida”, agrega con firmeza.

-¿Cómo ha sido ser papá solo?

-Es una experiencia que tiene muchas cosas lindas y buenas. Antiguamente la relación con mis hijos era bastante a través de la Sonia, entonces ahora es mucho más directa y he tenido la oportunidad de estar muy cerca de ellos. Es triste, pero no frustrante.

Desde que murió Sonia, en diciembre pasado, Andrés Navarro les dice a todos sus amigos y cercanos que aprovechen la vida, porque la muerte es irreversible. No es que esté arrepentido de la vida que ha llevado, por el contrario, es consciente de que le ha ido bien. “Afortunadamente acompañé mucho a mi mujer durante sus dos últimos años de vida, estuvimos muy cerca”, reflexiona.

-¿Qué enseñanzas le dejó ella?

-Ella creció mucho en los últimos años, a pesar de que nunca tuvo conciencia plena de que iba a morir.

-¿Cómo se llena el vacío de la cotidianeidad?

-No se llena, hay que vivir con eso, aprender a vivir una vida distinta. Ahora, yo soy un animal bastante social, tengo amigos, amigas, varias hermanas y hermanos, muchos hijos y los veo a todos mucho. Tengo bastantes redes de apoyo.

-¿Tiene que ver la muerte de su mujer con su salida anticipada de Sonda?

-Yo iba a salir de Sonda este año de todas maneras, era un tema que tenía conversado con la Sonia. Lo que cambió es que ella pensaba que iba a estar viva y que íbamos a viajar. Ella era partidaria de que yo terminara mi trabajo en en la empresa. En los últimos años, la Sonia siempre me decía que me tenía que preocupar más de mi lado intelectual, académico, más del pensamiento que de la acción.

EL ANTIHÉROE

Cuando Sonda comenzó a operar formalmente, en octubre de 1974, Navarro era analista y programador. “Estuve metido en sistemas durante muchos años. Hoy, sin embargo, mi nieta maneja el iPhone mucho mejor que yo”, asegura. Reconoce que la interfaz que se ocupa en la actualidad requiere de habilidades que ni él ni su generación tienen y que le cuesta entender Facebook y la necesidad de las nuevas generaciones de estar siempre en vitrina. “Parece que tengo un concepto de la privacidad más estricto”.

-Cuando salió de Sonda esgrimió que la tecnología iba más rápido que usted. ¿Se sentía una especie de dinosaurio en un mundo de emprendedores veinteañeros?

-¡No! Este retiro no es sorpresivo, yo lo venía anunciando hace bastante tiempo. En Sonda tenemos una regla con respecto a la edad y que es bastante común en todas las compañías de nuestro rubro. De hecho, no hay líderes de compañías como la nuestra que sean de la edad mía, soy uno de los pocos vigentes entre comillas. El rubro en que estamos, afortunadamente para mí, ha sido superdinámico en estos 40 años. O sea, las cosas que hacíamos en los años 70 no tienen nada que ver con lo que hacíamos en los 80, los 90 o ahora. Hoy día están pasando un montón de cosas en nuestro ámbito que no son difíciles de entender, pero que yo no las he experimentado.

-¿Cuándo se produjo ese desajuste?

-Trato de dar una justificación, pero la verdad es que la decisión la tomé hace mucho rato. Pensando en lo que viene, creo que en Sonda hace falta un liderazgo tecnológico nuevo, que apunte a las cosas que están más en boga hoy.

-Es curioso que deje una empresa a la cual le está yendo tan bien. ¿Por qué cambiar forzosamente las cosas si la empresa está en un buen momento?

-Es cierto que nos está yendo muy bien, pero eso no significa que los productos y las cosas que estamos haciendo hoy sean las que tendremos que hacer a futuro. Para atraer talento nuevo hay que tener un liderazgo nuevo y visiones nuevas. Yo no siento que llegué a un agotamiento ni nada de eso, pero es una decisión que tomo responsablemente con ese sentido.

-¿Era imposible realizar este cambio desde dentro de la compañía?

-Fui presidente de la Teletón 10 años y Don Francisco, Mario, me decía: “Oye, tienen que buscarme un sucesor”… Yo le respondí que entonces tenía que irse, porque mientras él estuviera ese sucesor no iba a llegar. De hecho, sonaron algunos, pero cada vez que llega la Teletón Mario toma el micrófono y todo lo hace él. Para que aparezca un liderazgo nuevo tiene que haber una ausencia.

-¿Cuál es el tipo de liderazgo que están buscando?

-Le damos mucha más importancia a la sintonía con la cultura de Sonda que a la inteligencia pura, los genios nunca nos dieron tan buenos resultados. El típico genio matemático y computacional que trabaja de noche y duerme de día no funciona bien. Nosotros somos una empresa más normal, trabajamos de día con nuestros clientes. Somos una empresa de iguales, aquí tenemos responsabilidades diferentes, pero tenemos todos el mismo valor.

-¿Cuando contratan a nuevos ingenieros qué buscan, porque a esa altura es difícil saber si se van a adecuar o no a la cultura de la empresa?

-En general, cuando entrevisto pregunto mucho a los postulantes sobre su historia personal, sobre su familia y cuáles son las cosas que nunca deja de hacer. A mí, en general, no me gustan los actos heroicos. Creo que uno es mucho más por las cosas que siempre hizo y que nunca dejó de hacer. No soy muy amigo de contar historias donde el ganador es uno. Está lleno de gente que se supone que es muy inteligente y que toma grandes decisiones y, sin embargo, en su casa son unos imbéciles que no se entienden bien con su señora ni con sus hijos… no es el tipo de líderes que nosotros buscamos.

-¿Hay planes de que alguno de sus hijos lo suceda?

-Es posible que alguno entre al directorio, pero el trabajo de Sonda es superespecífico y requiere de conocimientos y experiencias que ellos no tienen todavía.

-Cuando anunció hace algunos años que a los 65 dejaría la presidencia de Sonda, dijo que permanecería en el directorio, ¿qué lo hizo cambiar de opinión y salir también de la mesa?

-Una cuestión básica de higiene. Para hacer una renovación importante en la empresa es necesario que por un buen tiempo yo no esté, porque mi voz sigue siendo muy influyente en la compañía. Ya hay gerentes que están empujando en una dirección, y yo no quiero interferir en ese proceso.

-En un periodo corto, usted ha dejado la presidencia de tres importantes directorios: Teletón, Clínica Las Condes y Sonda. ¿Hay una estrategia común detrás de estas renuncias?

-Sí, quiero volver a cosas más esenciales y a negocios más pequeños. Me entretiene saber qué está pasando -y además nos ha ido bien- con la AFP Modelo, que además tiene un rol que va un poco más allá de ser sólo un negocio. Siento que el sistema de AFPs en Chile ha sido fundamental para el desarrollo del país y creo que la AFP Modelo ayuda a validar el sistema.

-El sistema de AFPs, está bien cuestionado. ¿Cómo enfrenta esas críticas?

-Creo que AFP Modelo ayuda a validar el sistema. Baja el precio y nadie puede decir que está abusando de nadie, al revés, está buscando una manera de administrar los fondos de pensiones de la forma más económica y eficiente posible para el pensionado. Estoy feliz con su performance: estamos en azul y el proyecto ha andado bien.

-¿Por qué decidió entrar al mundo de las AFP?

-Cuando se habla de innovación en Chile, una importante es el sistema de AFPs. Innovaciones en el sistema de pensiones y también en el mercado de capitales, se han implementado en muchos otros países, pero aquí nació. Nosotros hemos estado muy metidos, porque Sonda siempre hizo los sistemas para las AFP en Chile, Argentina, Perú y otros países de Latinoamérica, así es que siempre estuvimos involucrados en el negocio, hasta que al final decidimos entrar. Al principio la opinión apuntaba a que si éramos proveedores cómo nos íbamos a meter como inversionistas, pero, bueno, los conflictos de interés, cuando los hay, si se enfrentan y se resuelven bien no son un problema. Lo importante es transparentarlos y saberlos manejar.

SU AMIGO, EL PRESIDENTE

-Hablando de problemas, ¿su momento más complicado, en términos empresariales fue el Transantiago?

-Absolutamente, lo pasé mal. Pero no me arrepiento. El Transantiago fue un proyecto que armé yo en Sonda y se vendió en el mes de febrero, un mes en el que yo siempre me quedaba solo porque los gerentes salían de vacaciones. No tengo a quién culpar y lo haría de nuevo: ha sido un tremendo proyecto, un tema complicado que hemos ido sacando adelante bien. Es muy difícil que otra empresa en el mundo hubiera hecho lo que hicimos nosotros.

-¿No cree que Sonda pagó un precio demasiado alto en términos de prestigio?

-Perdimos mucho prestigio, pero tal vez es una experiencia que teníamos que vivir. No puede ser que en todo nos haya ido bien. Siempre les digo a los gerentes que tenemos que aprender por qué fue bueno, qué lecciones sacamos. Yo busco lecciones positivas, no amargas, hay que descubrir por qué fue bueno, aunque todavía no lo descubrimos 100%.

-Justamente por el Transantiago usted fue el primero en enfrentarse públicamente al ex presidente Lagos. Recordó que lo había apoyado anímica y económicamente en su campaña y que no entendía por qué él lo atacaba por las fallas del sistema de transporte. Su frase fue interpretada entonces como un cobro de favores al ex mandatario. ¿Recompusieron relaciones?

-Ricardo Lagos es una figura muy importante en Chile y un hombre muy respetable. Me arrepiento de lo que hice, sobre todo por la forma en que planteé el tema.

-Ese enfrentamiento planteó un tema que aún no se resuelve del todo en Chile y que tiene relación con los aportes de privados a las campañas políticas. ¿Está pendiente ese tema aún en Chile?

-Hay un tema pendiente. La solución que tenemos hasta ahora es imperfecta porque el donante se mantiene anónimo para la opinión pública, pero no para quien recibe el aporte. Hay que regularlo mejor.

-Usted siempre ha coqueteado con la política, fue líder de los empresarios por el No; representante del presidente Aylwin en Corfo; ha apoyado a numerosos candidatos y le han ofrecido varios cargos. ¿No piensa dedicarse de frentón a la política?

-He tenido dos participaciones en política. La primera cuando fui dos veces candidato a presidente de la Feuc, fui por la DC, a pesar de no ser militante. Posteriormente, sentí una responsabilidad importante en la época del plebiscito de que no quedara la idea de que todos los empresarios estaban por el Sí. Yo estaba por el No, así es que lo pensé y decidí aparecer. No me importó que tuviera consecuencias y quise dar mi testimonio a favor del No. Estaba seguro de que era lo que más le convenía a Chile.

-¿Le trajo costos?

-Muchos. La gran pregunta de varios de mis pares era: ¿Te ha ido mal acaso? Menos mal que hace mucho tiempo que dejé de pensar con el bolsillo. Estaba seguro de que eso era lo que necesitaba el país, pero me trajo incomprensiones y recriminaciones. Pero lo que pasó ha sido bueno y ojalá sigan pasando cosas buenas. En el futuro, no tengo dentro de mis proyectos meterme en la política, pero tampoco lo descarto completamente. Fíjate que si hubiera algo interesante quizás lo tomaría.

-Es bien sabido que el presidente Piñera les pregunta harto a sus amigos. El famoso “tercer piso” se reúne a menudo. ¿Cómo funciona esa instancia y cuánto le pregunta específicamente a usted el presidente sobre temas de Estado?

-El presidente pregunta mucho… ¡y no hace caso nunca! Pregunta a todos, pregunta de a uno, pero no hace mucho caso y cuando hace caso lo presenta como idea de él (risas). La verdad es que la gente que critica a Sebastián Piñera por situaciones como las de este famoso tercer piso es porque no conocen al presidente. Sebastián es de un nivel de independencia, libertad y autonomía increíble. Escucha a mucha gente, pero hace siempre lo que él cree correcto. Sebastián recoge ideas, pero es un tipo extremadamente autónomo, si tuviera que elegir entre mis amigos cuál es el menos influenciable, sin dudas es él.

-Hoy los empresarios se meten menos en política. Antes los dirigentes gremiales eran parte de la discusión pública. ¿A los empresarios ya no les interesa participar o es que a la gente le importa poco lo que ellos opinen?

-Participan menos, y creo que es buenísimo que eso pase. Hubo una época en Chile que tuvo que ver mucho con la Unidad Popular, en que los empresarios se sentían poco menos que los guardianes de la libertad y tal vez cumplían un poco ese rol, pero eso no nos corresponde. Si un empresario tiene ganas de influir en política debe meterse en política e influir desde ese campo, no desde el gremio.

-Usted apoyó siempre a los candidatos de la Concertación, hasta que Piñera se presentó, el cambio no fue muy difícil porque él es bien amigo suyo…

-Además, Sebastián no era tan de derecha…

-¿No calificaría a este gobierno como de derecha?

-No, es un gobierno apoyado por una coalición de derecha naturalmente, y en ese sentido es de derecha, pero su aproximación a los problemas no es la típica aproximación de las derechas que conocemos. Por ejemplo, una de las primeras y más importantes medidas que tomó el gobierno de Piñera fue el post natal de seis meses, ésa no es una típica bandera de derecha.

-¿A quién va a apoyar en esta pasada?

-Soy de los que piensan que ha sido tan revuelta esta cuestión que no está dicha la última palabra todavía. No tengo ninguna opción tomada en este momento y tampoco estoy preocupado, creo que las opciones no son tan malas.

-Pero en ciertos sectores del empresariado hay preocupación por las reformas que ha anunciado Michelle Bachelet, temen una izquierdización de la agenda.

-Hay que esperar, todavía no sabemos qué rol va a tener De Gregorio y gente como él.

UNA NUEVA VIDA

Durante la conversación, Andrés Navarro repite varias veces que no se jubilará, que tiene ánimo de hacer cosas nuevas y que el emprendimiento no siempre va de la mano de los negocios.

-¿Qué tiene ganas de hacer ahora?

-No tengo una ruta preestablecida, pero mi sueño es reflexionar y escribir más y hablar un poco menos. Tengo la costumbre de escribir, pero ahora quiero empezar a hacer una síntesis, sacar algunas conclusiones. Tengo cierta alma de profesor, me gustaría enseñar cosas que he aprendido.

-¿Es cierto que lo invitaron a dictar un curso en una universidad estadounidense?

-Sí, es que tengo un buen amigo que es decano en una universidad americana. Hoy, por ejemplo, me llamó por teléfono Wenceslao Casares para invitarme a que vaya a California un tiempo para hacer algunas cosas con él. Voy a ir de todas maneras. Wenceslao es de la edad de mi hija y somos reamigos. Imagínate, fue el primero que me llamó porque tiene proyectos que quiere que haga con él.

-¿Siente que está comenzando de nuevo?

-Estoy empezando una vida que no es la que tuve antes.

-¿Cómo es plantearse una nueva vida, pero con la experiencia que le dan todos estos años vividos?

-No soy tanto más sabio que a los 24 años. Siempre he hecho un esfuerzo porque los golpes de la vida no me hagan menos iluso. Las ilusiones hay que mantenerlas vivas, yo no tengo decepciones, al revés, tengo más ilusiones que antes y una buena percepción del ser humano. No tengo ni el corazón ni el alma curtida y estoy dispuesto a arriesgarme igual que antes.

Link original aquí: http://www.quepasa.cl/articulo/negocios/2013/08/16-12332-9-para-que-aparezca-un-liderazgo-nuevo-tiene-que-haber-una-ausencia.shtml

Artículo en Revista Exame, Brasil: “El Itaquerão es nuestra casa”

Hace un par de semanas apareció un artículo acerca de SONDA en Revista Exame, en Brasil, una de las principales revistas de ese país. Aquí pueden ver el artículo desde la web de Exame, y dejo también una traducción del artículo para quienes no lean portugués. Lo más interesante del artículo es que una importante revista brasileña destaque la irrupción de una empresa de origen chileno dentro de las principales compañías regionales de Servicios de TI que operan en el mercado brasileño. No está de más destacar que en SONDA estamos todos “torcendo” por el “Timão”.

“El Itaquerão es nuestra casa”, señala la empresa chilena SONDA

La integradora chilena SONDA, que gracias a su operación en Brasil se convertió en la mayor empresa latinoamericana de TI, “dribleó” a sus competidoras brasileñas para ocuparse de la tecnología de Arena Corinthians.

Bruno Ferrari, de Revista Exame, São Paulo, Brasil.

A quien le haya tocado pasar a fines del año 2011 por el frontis de la sede de la filial brasilera de la empresa chilena SONDA IT, en Alphaville, en el Gran São Paulo, le tocó ser testigo de una imagen poco común para la fachada de una empresa: banderas de Corinthians, club de fútbol que hace poco había conquistado Brasileirão, flameaban izadas frente a la recepción.

La orden de poner las banderas la dio Luiz Carlos Felippe, miembro del Directorio de SONDA – empresa que en Brasil agregó el sufijo “IT” a su nombre para evitar confusión con la cadena supermercadista brasilera. El gesto de Felippe no sólo estaba en sintonía con su corazón, sino también con su bolsillo. Pues SONDA acababa de ser escogida por el equipo paulista como Consultora responsable de la infraestrcutura de TI Arena Corinthians, el popular “Itaquerão”, estadio que será sede de la apertura de la Copa del Mundo de 2014.

De los estádios que conocemos hoy en Brasil, la nueva generación de recintos lo único que tendrá en común con sus antecesores será el tamaño de la cancha. En el caso de Arena Corinthians, SONDA será responsable de transformar las exigencias tecnológicas de Fifa en infraestrutura, además de realizar el cableo de fibra óptica y escoger los equipos de telecomunicaciones.

El estádio deberá estar “iluminado” con wi­fi en todas sus áreas. El hincha podrá acceder, vía celular, a una página con una serie de datos, como las estadísticas del partido en tiempo real, el histórico de los enfrentamientos entre los equipos y las repeticiones de los goles. Cerca de 2500 pantallas LED orientarán al público dentro del estadio, entregando informaciones tales como los menú de las cafeterías.

Además, se proveerá un equipo que controlará los datos que serán exhibidos en cuatro pantallas gigantes, y un sistema para controlar el acceso de los hinchas y monitorear cientos de cámaras equipadas con sensores para detectar peleas. En caso de que exista alguna disputa, el sistema genera una alerta y la cámara saca imágenes especiales para identificar a los involucrados en los incidentes.

Por el momento, SONDA está ayudando a Corinthians a definir cuáles serán las tecnologías que apoyarán estos sistemas. Algunas de las sugerencias entregadas hasta el momento ya están siendo testeadas en la Ciudad Deportiva Joaquim Grava. Los chilenos esperan que el club apruebe sus propuestas y después deposite en ellos también la responsabilidad de implementarlas.

El proyecto del Itaquerão es parte de un plan bastante más amplio de SONDA, empresa que cuyos ingresos traspasaron por primera vez la barrera del billón de dólares de ingresos en 2011, consolidando a la empresa como la mayor compañía de TI de capitales latino­americanos. SONDA superó a grandes empresas brasileras, como Stefanini y Totvs, apoyándose para lograrlo en el crecimiento dentro del territorio de sus máximos rivales.

A diferencia de outras compañías latinoamericanas de TI, la empresa no se aventura en mercados afuera de la región, como Estados Unidos o Europa. SONDA está en nueve países, además de Brasil, todos en América Latina. “Nuestro foco es el mercado brasilero, hacia donde dirigimos más de la mitad de los 500 millones de dólares que invertimos en los últimos dos años”, señala el chileno Andrés Navarro, presidente de SONDA.

Fundada por Navarro en 1974, en Santiago, SONDA es la principal empresa de un grupo empresarial que diversos negocios en Chile, que incluye participación en hoteles, clínicas, constructoras y viñas, entre otras.

En algunos de sus negocios es socio de un conocido empresario chileno con quien lo une una amistad que se remonta a sus años universitarios, Sebastián Piñera, actualmente presidente de Chile. Ambos compartieron directorio en el canal de televisión Chilevisión y en la aerolínea LAN Chile, que se acaba de fusionar con TAM.

El año pasado, los dos amigos se vieron involcrados en un curioso incidente. Piñera y Navarro son pilotos y comparten la propiedad de helicópteros Robinson 44. Durante un vuelo hacia Lago Ranco, donde el presidente pasa sus vacaciones, la aeronave tuvo que aterrizar de emergencia al medio de un camino.

El motivo habría sido que la dupla calculó mal la cantidad de combustible necesario para realizar la travesía. Piñera pidió ayuda, y un helicóptero de policía fue enviado para socorrerlos. El caso generó críticas de la oposición, que señaló que el presidente no se podía arriesgar en travesías de ese tipo, y mucho menos utilizar un vehículo de policía para acudir en su ayuda. “Lamentablemente, los automóviles y los helicópteros necesitan bencina”, fue la irónica respuesta del Presidente.

En Brasil, el aterrizaje de Navarro fue más prudente. SONDA llegó a inicios de los años 2000. Después de intentar una estretagia de crecimiento orgánico, finalmente la empresa logró ganar escala mediante una serie de adqquisiciones. En diez años, se invirtieron más de 300 millones de dólares para la adquisición de empresas brasileñas.

La principal fue Procwork, comprada el 2007, la que trajo consigo clientes de la talla de Petrobras, Votorantim y Bradesco. El plan es seguir comprando O plano é continuar comprando competidores que actúen en nuevas áreas. A inicios de marzo, SONDA compró Pars, especialista en software enfocado a la ingeniería y arquitectura.

Su principal foco de negocios son los servicios de TI, segmento de negocios con alto ritmo de crecimiento y muy atomizado para los estándares de Brasil. Según la consultora IDC, especializada en TI, el sector de servicios de tecnología movió 22 mil millones de reales (más de US$ 12.000 millones) durante el año pasad, con un crecimiento de 12% en relación con el 2010.

El liderazgo del mercado brasileño es compartido por IBM y Accenture, las dos mayores, seguidas por HP, CPM Braxis, Stefanini, Tivit, Unisys, SONDA, Scopus y Itautec. Juntas, estas diez empresas tienen alcanzan apenas un 38% del mercado. En otros segmentos de las TI, como el de ERPs (software de gestión empresarial), las tres principales acaparan más del 80% del mercado.

La atomización del mercado de servicios es la que propició, en parte, el avance de la empresa chilena. Con seis adquisiciones en Brasil, SONDA entró en poco tiempo a formar parte del grupo de vanguardia. Por el momento, la empresa está definiendo su nuevo plan de inversiones para los próximos cinco años.

Además de expandir la operación en el mercado brasileño, los chilenos quieren entrar en nuevas regiones, como Asia. El primer paso sería un eventual aumento de capital y, en ese punto, la presencia en Brasil es un triunfo. Una posibilidad que se baraja es abrir la empresa en BM&F Bovespa.

El impacto de Steve Jobs en nuestras vidas

Recuerdo como si fuera ayer el discurso que dio Steve Jobs a la promoción de recién egresados de la Universidad de Stanford, en 2007. En él narró con maestría y emoción hechos claves de su biografía, como su deserción de las aulas universitarias, el despido y exitoso regreso a Apple, y hasta su lucha contra el cáncer.

“No pierdan la fe. Tienen que encontrar qué es lo que aman… Así que sigan buscando hasta que lo hallen. No se conformen”.

El impacto de Jobs - Por Andrés Navarro y Alfonso Gómez
» 467,4 KiB - 2.459 hits - 2011/10/12
Qué pasa. 06/10/2011. Ver online

Mi experiencia de casi una década como presidente de la Fundación Teletón: Una lección de vida

Cuando Mario Kreutzberger (“don Francisco”) se acercó a mí, para pedirme que me integrara al Directorio de la Fundación Teletón, debo confesar que al principio lo vi como un “cacho”, algo que me quitaría mucho tiempo (que no tengo) y energía (que a mi edad, no es la misma de antes), pero era un “cacho” al que no me podía negar.

Ahí estaba el comunicador más importante de las últimas décadas pidiéndome que asumiera responsabilidades en una obra muy noble y que permite ayudar a mucha gente que depende de la Teletón para salir adelante, así que era imposible decir que no y acepté.

Andrés Navarro - Fundación Teletón

Más allá del tiempo dedicado como presidente del Directorio (cargo que tuve durante cerca de una década) a ayudar a que la Fundación tuviera una mejor gestión, la experiencia fue una oportunidad de aprendizaje y crecimiento para mí. Fue una gran lección de vida. Independiente de la emoción que puede causar el ser testigo del esfuerzo de niños con discapacidad física severa, es la voluntad y abnegación de las madres que se empeñan en lograr que sus hijos logren salir adelante y rehabilitarse lo que más me conmueve, y más todavía ver su propia alegría y emoción cuando sus hijos realizan un acto tan simple para todo el resto de la gente, como caminar o alimentarse.

Eso es lo que me enseñó la Teletón, a apreciar el esfuerzo de esos padres y niños que inspira a esta campaña que está arraigada en el alma de los chilenos como una instancia de unión, en donde se olvidan todas las disputas, las creencias políticas y religiosas con el fin de ayudar.

Es importante aclarar que las donanciones recibidas por la campaña pública no es el único ingreso monetario, ya que en la Fundación fuimos convenciendo de manera progresiva al sistema público y privado de salud (principalmente FONASA) de que algunas de sus prestaciones sean cubiertas, asegurando reembolsos en dinero necesario para que un mayor número de pacientes sea atendido.

Pese a la ayuda del Estado, que claramente es bienvenida, hace unos años declaré a El Mercurio la necesidad de mantener a la Teletón en el ámbito privado, ya que parte de su ADN es precisamente la financiación por parte de todos los chilenos, que logra toda esta coordinación a nivel país que expliqué anteriormente.

También tengo claro que existe una minoría escéptica que duda sobre la claridad de la institución. Durante mi período como presidente de la Fundación Teletón, las encuestas informaban que un 94 por ciento de la gente le tiene una confianza ciega a la maravillosa labor que realizan los centros, mientras el otro 6 por ciento no sabe o lisa y llanamente no confía. Si existen dudas sobre la transparencia, las cifras se pueden encontrar de manera pública en Internet. Siempre tuvimos un directorio muy profesional, que se responsabiliza de la correcta administración de fondos y además contrató auditorías voluntarias con Price Waterhouse.

Agradezco la oportunidad de haber participado en esta importante campaña como presidente del Directorio, donde creo que hicimos una importante labor que es continuada por el Directorio actual. Espero seguir colaborando de diversas maneras en la Teletón, ya sea como particular o a través de las empresas en las que participo. Por ejemplo, nuestra nueva división de Cloud Computing en SONDA, Qumulos, se encargó de alojar el sitio web de la Teletón 2010, donde más de 275.000 personas pudieron seguir la campaña vía web.



Eppur si muove – Y sin embargo se mueve

RSS Feed. Desarrollado sobre Wordpress Marketing Online | Mentalidad Web